Las veredas, de acuerdo a los códigos de tránsito, son exclusivas para el paso de peatones. Sin embargo, y producto de una conducta social que nunca se termina de combatir, en el microcentro de la Ciudad suelen estar ocupadas de manera indebida. Una constante de esa usurpación son las motos, que quedan ahí, obstaculizando la circulación de los transeúntes. Surgida a partir de la “Usina de ideas para la Región Capital”, se conoció la propuesta de un vecino que, para despejarlas de ese tipo de rodados, sugiere que se les asigne un lugar especial. Según el lugar, puede ser en la vereda o en la calzada, a criterio de los funcionarios comunales. Dentro de la calzada, donde hay sistema medido de estacionamiento.
En respuesta al lanzamiento de EL DIA y Sofía Radio, que idearon, en conjunto, esta convocatoria a la ciudadanía para promover proyectos que puedan contribuir con mejoras urbanísticas, ambientales y productivas al desarrollo de la Región, el policía retirado César Sotelo acercó una iniciativa para dar solución a la invasión de motos en las veredas. El vecino diseñó un esquema, pensado en principio para aquellas zonas de la vía pública donde rige el estacionamiento pago, para que en cada cuadra se precise un espacio destinado a no menos de cinco motos. La propuesta, podría instrumentarse en un comienzo, como prueba piloto en las cuadrículas de las calles 8 entre 45 y 51 y 12 entre 54 y 64.
Según aclaró Sotelo, “la propuesta tendría que ser aprobada por ordenanza por el Concejo Deliberante”, y los mismos inspectores municipales que verifican el cumplimiento del estacionamiento medido, serían, de acuerdo a su propuesta, los encargados de controlar que las motos se dejen sólo en esos lugares especiales y estarían facultados, además, para sancionar con multas - oblea mediante - a los motociclistas que no acaten la normativa.
El vecino aseguró que el proyecto, que podría ampliarse e incluso incorporar otras aristas que lo completen, traería ventajas en el ordenamiento de la vía pública, la seguridad del peatón y la estética urbana.
La intervenciOn de los profesionales
En cada propuesta, según se ha establecido en la “Usina de ideas para la Región Capital”, intervienen, con su opinión, profesionales cuya especialidad se vincula al trabajo presentado. Para esta ocasión, en que el tema se relaciona con la molesta e irregular ocupación del espacio público por parte de las motos, señalaron su punto de vista el ingeniero Eduardo Agüero, el abogado Miguel Berri y el martillero Aníbal Fortuna.
Agüero consideró algunas observaciones a la iniciativa. Por un lado, y ya como una posición más general respecto a cómo deberían plantearse los objetivos para el tránsito platense, el ingeniero resaltó la posición ambientalista que objeta la contaminación atmosférica y planteó la necesidad de “desalentar el uso de vehículos que consuman combustibles derivados del petróleo”, en particular, subrayó, ”los motores de dos tiempos, como son la gran mayoría de las motocicletas, salvo alguna excepción de alguna de gran cilindrada que utiliza motor de cuatro tiempos”.
También se manifestó en contra de que se ocupe con motos los sectores destinados al estacionamiento medido, pues, remarcó Agüero que los existentes para el tránsito vehicular “ni siquiera cubren eficientemente la demanda actual.” En ese sentido, el ingeniero aportó un complemento a la idea: “como alternativa, se podría afectar alguna parte de las plazas que quedan dentro de la zona de estacionamiento medido y /o de los parterre de las avenidas centrales de la Ciudad”.
Al mismo tiempo, el profesional aconsejó, para acompañar el proyecto de Sotelo, la realización de un relevamiento por día / hora / zona para establecer la cantidad de motocicletas que se estacionan en la Ciudad y a partir de ese resultado, indicó, “dimensionar la necesidad de superficie a dedicar a este estacionamiento”.
A Berri, la iniciativa, le pareció “excelente” como parte de un plan integral de estacionamiento y tránsito. El abogado señaló, además, que la idea propuesta dentro de la Usina, debería contemplar también a las bicicletas y así fomentar “la adquisición de este tipo de vehículos y de otros similares a tracción eléctrica, de manera de favorecer el saneamiento ambiental”.
El letrado acercó su propia propuesta, para que se genere un fideicomiso, “cuyos principales recursos. explicó - provengan de lo que se recaude por el estacionamiento medido”. También propició la descentralización del impuesto automotor y en esa línea indicó, como sugerencia, la realización de obras “destinadas a aumentar los lugares de estacionamiento”, como así también la promoción para la construcción de edificios destinados a cocheras, emprendimientos que estarían incentivados por exenciones tributarias municipales y provinciales.
Finalmente, Fortuna que aprobó, en líneas generales, la iniciativa del vecino, consideró la practicidad de estacionar las motos en las esquinas de las plazas, “ya que se encuentran a corta distancia de los lugares de trabajo o de realización de trámites integrales”, argumentó el agente inmobiliario.
La medida serviría, asimismo, según precisó Fortuna, para llevar adelante controles de cuestiones que son obligatorias en el tránsito, pues así los inspectores podrían, por un lado mantener en resguardo los ciclomotores y por otro exigir el cumplimiento de las normas que exigen el uso de casco y chalecos refractarios.
“Es bueno destacar que esta idea de estacionamiento en las esquinas también nos traería el beneficio de parar las consecuencias de los tan temidos `motochorros´ y se impone que un ordenamiento puede frenar la ola de robos en esta modalidad, diferenciando al usuario común y al delincuente en moto”, concluyó Fortuna.
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