La eliminación de la Copa Argentina abrió un debate interno en el Mundo Estudiantes, que desde el sábado a la tarde le está buscando una explicación al mal funcionamiento del equipo.
Nelson Vivas dijo que no le encontraron la vuelta al planteo rival. Israel Damonte aseguró que las dimensiones de la cancha favorecieron a Unión. Y Leandro Desábato que van a tener que aprender a romper los esquemas cuando los partidos se complican como el del otro día.
Ahora bien, en el punto en donde coincidieron cuerpo técnico, jugadores, dirigentes e hinchas es el lugar de importancia que tendrá el compromiso de la próxima semana ante Belgrano, en la revancha de la segunda fase de la Copa Sudamericana.
Esa noche Estudiantes se jugará algo más que un partido. Buena parte del resto del semestre estará en juego en 90 minutos y hasta en una posible definición por penales. En el partido de ida ganó 1-0, un resultado corto teniendo en cuenta las diferencias que existieron entre un equipo y otro.
Ganar le significará mantener la doble competencia por un tiempo más. Lo esperará Coritiba, equipo que actualmente marcha en el 16to puesto del torneo brasileño, apenas dos puntos por encima del Inter, el último de los cuatro equipos que están perdiendo la categoría. Es decir, que si le gana a Belgrano tiene muchas chances de seguir hasta cuartos de final.
El escenario cambiará radicalmente en caso de una derrota. Ya sin Copa Argentina y con un torneo que recién acabará en junio de 2017, al plantel albirrojo no le quedarán objetivos a corto plazo y un plantel largo con mucho potencial. El partido del jueves 15 será el más importante en mucho tiempo.
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