“Es una maravilla que la gente lea, porque eso es democratizar la cultura. A los críticos que menosprecian nuestro género no hay que darles entidad. Durante mucho tiempo los consumos culturales y las críticas estuvieron manejados por un grupo de intelectuales que tenía el poder de los medios, y las redes generaron una apertura donde todos podemos intercambiar y opinar, y ellos perdieron ese espacio y por ende, poder. También hay un grupito reducido de chicos rebeldes que piensan que están en Francia y juegan a que son grandes escritores, pero son sectores que no sostienen el mercado porque no compran jamás un libro, espera que se los regale la editorial”.
SUSCRIBITE a esta promo especial