Recién llegada de los Juegos Olímpicos Río 2016, la licenciada en alto rendimiento Roxana Ollier ya retomó sus actividades en la Escuela Modelo de Gimnasia que funciona en el Club Deportivo Villa Elisa. Norte se reunió con ella, que expresó que “son tantas las emociones vividas que es muy difícil poder empezar a contar; por donde empezar...”.
“Al llegar el primer día fui a retirar la credencial junto al uniforme y, luego, ya preparada, me presenté en mi lugar de trabajo, donde me desempeñé como asistente en gimnasia artística en el parque de los atletas y en los gimnasios de competencia. Lo primero que tuve que hacer fue dirigir y controlar los tiempos de entrada en calor general y las rotaciones por aparatos en los entrenamientos, al entrar al gimnasio tengo el honor de ver que dentro del grupo estaba nada más y nada menos que Catalina Ponor, gimnasta rumana, medalla de oro por equipo en Atenas 2004; oro en viga; oro en suelo; bronce por equipo en Londres 2012; plata en suelo, excelente gimnasta. Y también los equipos de China y Rusia, de gran experiencia”, recuerda la “profe”.
“Otros días también estuve en los entrenamientos de los gimnastas rama masculina, poder observar las rutinas previas y posteriores de la competencia de Oleg Verniajev, de Ucrania, campeón olímpico. Ver entrenando y compitiendo a gimnastas como Simone Biles, Alexandra Raisman, de Estados Unidos; Vanesa Ferrari y Erica Fasana de Italia; Alina Mustafina, de Rusia; Kohel Uchimura de Japón; Oksana Chusovitina, de Uzbekistán, con 41 años de edad, y su séptima participación en Juegos Olímpicos. Y, por supuesto, con nuestros representantes Nicolás Córdoba y Aylen Valente. Todo me sirvió para continuar aprendiendo y formándome en mi profesión”, afirma.
EN EL CORAZON DE LAS COMPETENCIAS
“Estar dentro del jurado superior en la competencia, colaborando con los jueces de control y al lado del presidente de la Federación Internacional de Gimnasia, Bruno Ghandi, me dio una formación integral de la competencia. Solo en ese jurado funcionan 22 personas con diferentes responsabilidades en el juzgamiento de los jueces que evalúan a cada gimnasta”, detalla Roxana.
“Poder a diario hablar con entrenadores, coreógrafas, preparadores físicos, fisiólogos, de este nivel de gimnastas es muy espectacular. Pude traerme muchísimo material formativo”.
Asimismo, la profesora explica que “poder estar en las competencias y también ver la organización en los diferentes gimnasios del espectáculo que lograron integrando al público, jugando con las mascotas, pantallas gigantes, realizando las olas, aplausos, banderazos, fue muy positivo”.
Tuve la posibilidad de conocer la Villa Olímpica donde están alojados los deportistas de todas las delegaciones , compartir almuerzos con muchos de ellos, es muy interesante los intercambios que se dan en esos momentos, las mesas son muy grandes y compartís con quien te toque de cualquier nacionalidad y deporte.
Tuve el privilegio de estar con Nadia Comaneci quien asistió a todas las competencias de gimnasia integrando la familia olímpica.
En el centro de Río, armaron el, boulevar olímpico al cual asistía por día miles de personas, estaba el pebetero olímpico con el fuego olímpico. Todos los días había espectáculos culturales y pantallas gigantes donde en directo transmitían las competencias deportivas.
También pude asistir a la fiesta de clausura, donde pese al mal clima fue un espectáculo, se vivió muchísima emoción, mezclada entre tristeza y alegría ya que empieza la Olimpiada rumbo a los Juegos Olímpicos Tokio 2020.
Son muchísimas las historias vividas en estos Juegos y quiero agradecerle a la familia del Club Deportivo Villa Elisa, Escuela Modelo de Gimnasia y circo por alentarme a continuar mi formación.
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