Ayer poco después de las 10 de la mañana, un hombre pasó bien despacio por la puerta de un local de ropa de diagonal 74 y 9. “Miró y siguió. Y al ratito apareció de nuevo para robar”, contaron en el comercio.
El delincuente, de 35 años, dijo tener un arma y comenzó a amenazar a las dos chicas que estaban atendiendo. “Nos hizo tirar al piso, pidió la plata y se llevó lo poco que había”, relató Florencia, una de las víctimas.
El asalto incluyó tramos de violencia en el que a una de ella la agarraron del cuello. A pesar de eso, las jóvenes se negaron a que les sacaran sus pertenencias.
“Lo peor fue el susto y la impotencia que nos dio”, comentó Florencia, en diálogo con EL DIA. Ella y su compañera salieron a pedir auxilio una vez que el ladrón salió a la calle.
Las dos corrieron hasta las oficinas de Monitoreo Público, que funcionan enfrente, a 15 metros. Desde allí se comunicaron con el 911 y pasaron la información de cómo era el sospechoso.
El delincuente no estaba solo: una chica rubia y con un vestido negro, de 24 años, era quien hacía de apoyo. Aunque antes del asalto pasó desapercibida, en realidad era ella la que manejaba la moto Yamaha YBR roja.
Los oficiales que cubren la zona céntrica estuvieron atentos a ubicarlos. Y pudieron dar con la pareja “en inmediaciones de plaza San Martín, cuando se los vio circulando a alta velocidad y sin respetar las normas de tránsito”, informaron fuentes policiales.
Eso desató de inmediato una persecución de varios minutos y kilómetros. El operativo, del Grupo Motorizado y la seccional 1ª, finalizó en 526 entre 118 y 119 de Tolosa. Resultó llamativo que hayan enfilado hacia esa dirección, siendo que ambos tienen domicilio en Villa Catella, Ensenada.
Al final del procedimiento, a la mujer le incautaron alrededor de mil pesos que llevaba “ocultos en el corpiño”. “Es probable que él quede preso unos días porque tiene antecedentes, pero ella ya debe estar libre”, especularon en el local de ropa.
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