Aunque no se indicó cuáles elementos de valor se robaron de la casa de 70 entre 28 y 29, sí se supo que las víctimas habrían accedido a pagarles a los delincuentes 35 mil pesos, mientras duraba el engaño de que eran obreros de la construcción.
Al parecer, ese abono lo habrían hecho en dos pagos. Cuando la familia esperaba tener reparado el frente de su domicilio, en realidad se estaba gestando una pesadilla.
En el tramo más violento del robo en la vivienda, a la mujer la agarraron del cuello y la ataron, de acuerdo a distintas fuentes.
Su marido, cuando volvió ileso a la casa, se enteró de lo que había pasado en su ausencia. Para ese entonces, los ladrones se habían fugado: se desconoce en qué vehículo lo hicieron.
“Parece que fue todo muy rápido. No nos dimos cuenta de nada antes de que llegara la Policía”, comentaron en la cuadra.
La mímica de cuatro obreros que en realidad vigilaron los movimientos de sus potenciales víctimas sorprendió a todos. Pero además evocó la memoria de muchos, que aseguraron haberlos visto en una maniobra parecida un año antes.
SUSCRIBITE a esta promo especial