El deslumbrante palacio de 53 entre 14 y 15, actual asiento de la Curia local y hogar de su titular, monseñor Héctor Aguer, fue construido por orden de Carlos D’Amico, senador nacional, ministro de Gobierno de Dardo Rocha y luego gobernador bonaerense entre 1884 y 1887.
Inaugurado en el año en que D’Amico dejó la primera magistratura provincial, su esplendor duró poco y llegó a ser alquilado como pensión y cancha de frontón vasco.
En 1907, el obispo Juan Nepomuceno Terrero lo adquirió para convertirlo en sede del Arzobispado, y cumple esa función desde entonces.
La bóveda encontrada está bajo uno de los patios exteriores, a un par de metros de uno de los accesos, en un sector contiguo a lo que antaño fueran el estacionamiento y la caballeriza.
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