El agua salada detectada en los domicilios de un amplio sector de Gonnet y Villa Castells obligó - resolución judicial mediante - a la empresa Absa a planificar la construcción de un acueducto que le aportaría a ambas localidades calidad y cantidad de suministro, pues se espera que con la obra se termine con el exceso de cloruro de sodio que sale de las canillas de esas zonas y que dé solución, asimismo, al escaso caudal del servicio.
Ocurre que, según se explicó oportunamente, de la treintena de pozos que abastecen de agua subterránea a Gonnet y Villa Castells, media docena está fuera de servicio y el resto provee un fluido con demasiada concentración de sodio como para ser ingerido sin problemas.
El nuevo conducto se ubicaría entre la zona del Bosque, donde se sitúa una de las mayores plantas de bombeo locales, y las localidades del norte de la Ciudad. Llevaría a Gonnet, Villa Castells e incluso sectores de City Bell y Villa Elisa agua potabilizada, extraída del Río de la Plata.
Según lo que la empresa anunció oportunamente para cumplir con la exigencia del juzgado de Faltas que le ordenó realizar los trabajos de mejora de la red, los trabajos deberían comenzar en los inicios de 2017 y la duración estimada de las obras sería de ocho meses. Sin embargo, los vecinos que llevan adelante la causa judicial han planteado sus dudas respecto a que la construcción de acueducto esté lista en algún momento de este año.
El agua con excesivos niveles de sodio afecta a unos 50 mil vecinos de Gonnet y Villa Castells, que esperan, además de que Absa realice las obras necesarias para distribuir agua potable, que se informe a la población sobre los riesgos de consumir agua no potable.
SUSCRIBITE a esta promo especial