Por
Facundo ache
(ESPECIAL DESDE Tandil)
“ Me voy preocupado”, dijo Gustavo Alfaro en el José María Minella, cuando el 1-4 ante Banfield era un hecho consumado y a la vez difícil de digerir. Por más que haya sido una formación 95 por ciento alternativa, para el hincha Tripero no deja de ser un golpe que la primera imagen de 2017 haya sido ésta. Y no solamente por el resultado, porque el rendimiento fue pobre y el complemento simplemente para olvidar.
Ahora bien, asoma como injusto unir linealmente el partido ante el Taladro con el semestre anterior, en el que el propio entrenador reconoció tener “más cosas en el debe que en el haber”.
Si bien los hubiera y los hubiese no existen, cuesta pensar una prestación similar de parte del equipo titular. Estas semanas de pretemporada mostraron una intención de jugar la pelota, de tenerla hasta aparezca la mejor opción de pase, con volantes que buscan el pase entre líneas y delanteros que atacan el espacio.
Nada de eso se vio el lunes. Y al ataque inofensivo con pelotazos sin ton ni son, hay que sumarle que nunca ganó las pelotas divididas y que tuvo muchas pérdidas en la mitad de la cancha. Un cóctel explosivo, más para un conjunto con algunos jugadores que no pasan su mejor momento, presionados y ansiosos por demostrar que Alfaro puede confiar en ellos. Muchos de ellos no aprovecharon la chance.
Los jugadores que le pueden significar al Lobo un salto de calidad no fueron parte del equipo que perdió contra Banfield, son las cartas de triunfo que tiene Gustavo Alfaro
Abrir el año así, con una goleada, es inesperado. Gimnasia debe cambiar y tiene elementos para hacerlo. Fabián Rinaudo, ausente durante todo el campeonato a raíz de una fractura por estrés, es el “refuerzo” de mayor jerarquía. Brahian Alemán juega muy bien, dueño de una gran pegada. Mauro Matos tiene la posibilidad de reverdecer sus laureles de goleador oportunista y gran luchador. Maximiliano Coronel, quien sufrió dos lesiones en el semestre pasado, es el garante de la seguridad atrás.
Esos nombres deben obligar a un salto de calidad, al menos en relación al último semestre. Gimnasia puede jugar más y mejor que en el torneo. Ser más que un equipo duro, un rival antipático al que nadie quiere enfrentar. Otro amistoso como el de mañana ante Racing puede servir para olvidar el paso en falso y como puntapié inicial para proponer más y jugar mejor, para que el Gimnasia híbrido quede en el olvido.
Gustavo Alfaro trabaja. Hizo el recambio que pidió en julio pasado. Ahora, la nueva dirigencia le trajo casi las primeras opciones de refuerzos. Sabe que necesita generar más juego ofensivo. Atacar más y cuando se ataca poco ser más efectivo. Por eso Alemán. Por eso Matos. Por todos esos elementos y por la necesidad de cambiar la imagen del semestre anterior, Gimnasia 2017 tiene el crédito abierto. Y que Banfield haya sido solamente una molesta piedra en el zapato.
Vuelta de pagina
El plantel regresó desde Mar del Plata al Hotel Libertador de Tandil pasadas las 3 de la mañana. Tal cual lo planificado por el cuerpo técnico, los 18 jugadores que viajaron descansaron en la víspera y la actividad física en el club Banco Provincia se circunscribió a los 12 jugadores que habían permanecido el lunes en la ciudad serrana.
Por la tarde, los titulares ante Banfield hicieron tareas regenerativas a las órdenes del preparador físico Sergio Chiarelli, mientras que Gustavo Alfaro dispuso un entrenamiento táctico con pelota que contó con jugadores de Independiente de Tandil como sparrings.
En ese trabajo, el entrenador dispuso que los refuerzos, Brahian Alemán y Mauro Matos, integrasen ese once. El equipo fue el siguiente: Alexis Martín Arias; Facundo Oreja, Sebastián Gorga, Dardo Miloc, Lucas Licht; Luciano Perdomo, Darío Bottinelli; Nicolás Ibáñez, Brahian Alemán, Ramiro Carrera; Mauro Matos.
Fue una practica con muchas interrupciones del entrenador, que una y otra vez pidió con vehemencia “ser un equipo agresivo y duro”.
El parte médico tras el partido del lunes no señala situaciones complicadas: Franco Niell (rodilla) y Manuel Guanini (quinto metatarsiano) tienen solamente goles menores y los Romero molestias musculares menores. Mauricio en un posterior y Sebastián en un aductor.
Lucas Lobos con una molestia muscular no jugará mañana ante Racing y Fabián Rinaudo está en duda por un pisotón en el dedo gordo del pie derecho. Maximiliano Coronel (fractura de quinto metatarsiano), Nicolás Mazzola (sinovitis de rodilla) y Matías Noble (astrágalo con edema) continúan a su ritmo con sus recuperaciones.
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