Hay versiones extraoficiales que indicaron que los autores de este acto vandálico, al menos algunos de ellos, habrían sido identificados a partir de las cámaras de seguridad que hay instaladas en la plaza principal de Tolosa.
Así empezó a circular el rumor de que, al menos uno de los sospechosos, sería un menor de edad de barrio Norte.
Lo que más indignación generó en este caso fue que “todo pasó abajo de las cámaras de seguridad”, y que “pareciera que no importa nada”, de acuerdo a muchos comentarios vertidos en las redes.
“Hay que preguntarse para qué sirven las cámaras porque el desastre ya lo hicieron, y estos chicos estuvieron un rato ahí, no un minuto”, cuestionó el dirigente Pablo Pérez.
La calesita funciona en esa esquina de Tolosa desde hace unos 25 años. Por ahí pasearon varias generaciones y todavía, en plena época digital, sigue atrayendo a los más chicos.
“Es un lugar popular, que muchas veces dejó pasar gratis a los chicos que vienen de hogares y al que le tenemos cariño”, añadió Pérez para graficar por qué “La Pituquita” simboliza al barrio.
SUSCRIBITE a esta promo especial