Tras alcanzarse una sensación térmica de 37 grados, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) elevó ayer a “naranja” el nivel de alerta por la ola de calor en el norte de la provincia de Buenos Aires y sur de Santa Fe.
La medida, dispuesta ayer a las 18 y por veinticuatro horas, supone que la intensidad alcanzada por la temperaturas conlleva riesgo para la salud para personas mayores o con enfermedades crónicas, niños pequeños y bebés, por lo que se recomienda no exponerlos al sol ni descuidar su hidratación.
A la advertencia por la ola de calor se le sumaban ayer varias alertas por tormentas fuertes en el litoral y centro del país. Según el organismo meteorológico se esperaban “tormentas fuertes” en el centro y norte de Córdoba, sur de Corrientes, Entre Ríos y centro y norte de Santa Fe. El organismo también ratificó la advertencia por posibles “tormentas intensas” para la provincia de Misiones.
TEMPORALES
Tormentas intensas, en algunos casos con granizo, fuerte actividad eléctrica y ráfagas de más de 100 kilómetros por hora, azotaron en las últimas horas distintas ciudades de nuestro país.
En Córdoba, un joven de 24 años cuya identidad no trascendió murió ayer al mediodía en la localidad de Santa María de Punilla al ser alcanzado por un rayo durante una tormenta que afectó toda esa región.
El mismo fenómeno se registró en la zona de Río Colorado, donde diversos focos de incendio provocados por tormentas eléctricas continúan activos desde hace más de una semana. Allí el director de Defensa Civil de Río Negro, Adrián Iribarren, aseguró ayer haber presenciado “una catarata de rayos que prendió dos nuevos focos”, mientras sobrevolaba la región.
En Mar del Plata, un temporal de lluvia, viento y granizo que azotó el sábado la ciudad dejó como saldo numerosos destrozos, como así también cortes de suministro eléctrico y anegamientos en los barrios El Autódromo, Las Heras, Hipódromo, Jorge Newbery y La Perla.
La tormenta eléctrica llegó a Mar del Plata a media tarde del sábado tras una jornada soleada y de intenso calor. Y se prolongó durante más de dos horas de intensa lluvia y ráfagas de viento de fuerte intensidad.
Fuertes ráfagas de viento produjeron también la caída de árboles, voladuras de techos y otros daños en la ciudad de Rafaela, en el oeste de la provincia de Santa Fe.
En Rafaela, el viento alcanzó el sábado los 110 kilómetros por hora, produciendo fuertes daños en el centro de la ciudad, que ayer amaneció con numerosos árboles caídos, carteles de publicidad destrozados autos aplastados por ramas y la caída de un tradicional mástil ubicado frente a la jefatura de Policía donde había armado un árbol de Navidad.
SUSCRIBITE a esta promo especial