Pese a la gravedad de los incidentes de ayer, las protestas contra Trump no han terminado y hoy en el National Mall, marcharán miles de mujeres contra Donald Trump.
Sin embargo ayer, en el mismo lugar, se congregaron fervientes seguidoras del nuevo presidente que restan importancia a sus comentarios sexistas y confían en la influencia de su hija Ivanka.
Maggie ha viajado con su marido de Houston (Texas) a Washington para su primera investidura presidencial: creen que el magnate neoyorquino será muy bueno para la economía del país y piden a sus críticos -también a las mujeres contrarias a él- que “pasen página”.
“Yo también marché en su día por los derechos de las mujeres pero, ¿protestar por los comentarios de Trump? Están pasando cosas mucho más graves en el mundo para los derechos de las mujeres”, opina ella.
Su marido, James, se apresura a añadir que las mujeres que se manifiestan contra Trump “lo único que quieren es el aborto, poder abortar. Y Trump es antiabortista”.
James y Maggie están en contra del aborto y ella defiende con ahínco que no quiere pagar con sus impuestos los anticonceptivos de otras personas. “Soy muy católica”, subraya.
La “Marcha de las Mujeres” convocada para hoy, que se anuncia como una de las mayores manifestaciones de la historia del país, defiende la igualdad, la diversidad, la inclusión y que los derechos de las mujeres son, al fin y al cabo, derechos humanos. Maggie recela de esta protesta, por eso ha cambiado sus pasajes de avión: quiere quedarse a comprobar con sus propios ojos “la legitimidad” de la marcha.
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