TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

“La música se hereda, como el color de los ojos...”

Por MARCELO ORTALE

La familia Bugallo: una veintena de músicos profesionales. Un caso para el Créase o No. Cantantes solistas, pianistas, violistas, violinistas, coreutas. Fundadores de Opus Cuatro y de otros conjuntos. Eran dos generaciones y ahora se sumaron los nietos

Los genetistas y los músicos analizan y polemizan acerca de si puede haber o no alguna relación entre la capacidad musical de las personas y su estructura genética. ¿Existe un gen que transporte la herencia del buen oído, de la buena afinación? Los hermanos Lino y Enrique Bugallo no dudan: “el fenómeno es genético, la afinidad musical se transmite”. La también artista y esposa de Lino, María Gondell, presente en la entrevista, corrobora: “Se hereda, como el color de los ojos”. Es natural que ellos no vacilen: junto al tercer hermano, Antonio, fallecido a los 51 años de edad, fundaron una familia que no deja de agregar músicos de toda laya, con hijos y nietos que siguieron llegando.

En La Plata vive una legión de integrantes de la familia Bugallo, todos músicos. Ellos y las nueras. Ellas y los yernos. “Antes de que ingresen a la familia nuclear, les tomamos una prueba de afinación...”, dicen sonriendo. No se habla de músicos amateurs, claro. Son más de 20 los Bugallo que actúan en diferentes escenarios, en coros o en orquestas. De ellos, 16 lo hacen como profesionales y varios ya como primeras figuras. Músicos fundadores de Opus Cuatro pianistas solistas con actuación permanente en Europa, violinistas o violistas en los teatros Argentino y Colón, destacados cantantes líricos, coreutas en donde los llamen, intérpretes de rock y de negro spiritual, directores de orquesta.

¿Cómo no hablar, antes de seguir, de los famosos diez hermanos cantantes de la familia Von Trapp, que huyeron de la persecución nazi y se hicieron famosos allá a finales de los 40 con el libro que escribió la madre, María Von Trapp, que derivó en la película “La novicia rebelde”? Pero también de las grandes familias argentinas, tan musicales como los Saravia (Salta); del conjunto más antiguo de todos, el de los hermanos Abalos, al igual que el de los Carabajal y (ambos santiagueños) o el de los Tiempo, porteños y grandes pianistas.

Aquí acotan los Bugallo que La Plata tiene notables familias musicales como los Almerares los Poli o los Urbiztondo, con artistas resonantes entre ellas. Y de paso destacan que nuestra ciudad “dispone de una tradición musical que arranca con el Teatro Argentino y que siguió con los coros, sobre todo con el coro Universitario y los directores que hicieron escuela, como Rodolfo Kubic o Roberto Ruiz, entre muchos otros”.

Frágiles atriles, decorados que a veces se desplomaban, escenarios grandiosos como los del Colón y el Argentino, las pequeñas y suntuosas bomboneras o los humildes tablados del interior, batutas de directores enojados y rigurosos, cantantes con ataques de risa en plena función, las anécdotas de los Bugallo alcanzan para escribir una historia de la música de varios tomos.

Pero además, son tantos que se entrecruzan en la tarea: “Yo ahora –cuenta Enrique, conocido como el Holandés- canto en cuatro coros, el de la Catedral, el de la Universidad Católica, en de la Universidad de Lanús y en el Coro de Ciegos...y a todos esos coros los dirige mi hijo Andrés...En algunas oportunidades, nos acompañó un cuarteto de cuerdas integrado por tres Bugallo juniors”: A veces, para auto describirse familiarmente, ellos hablan del “bugallar”.

Lino, casado –como es de uso- con una soprano: María Gondell. Fue Lino uno de los fundadores de la Cantoría Ars Nova que dirigió Raúl Carpinetti y junto a su hermano Antonio y Federico Galiana, de Opus Cuatro, uno de los grupos vocales más importantes de América latina que aún sigue vigente y en el que canta hoy un Bugallo joven. Integró Lino también durante años el coro del Teatro Argentino. Su mujer, la Gondell, protagonizó hace años “De cuplés y cupletistas”, con arrasador éxito en varias temporadas en principales salas de Buenos Aires y ella es docente en el Conservatorio Gilardo Gilardi.

“Lino de chico tenía mucho oído, en cambio yo no”, dice el Holandés. “El tenía oído pero no lo sabía...Es un waffle cantando”, replica Lino. Y el Holandés vuelve a comentar: “yo no sabía tocar instrumentos, sólo la tabla de lavar. Aprendí a cantar en los coros, con los codazos y patadas que me daba Lino cada vez que desafinaba”.

Del fallecido Antonio, el tercero, escribió una vez su hija María Inés, la única no música de los Bugallo que es profesora de letras. Ella dice esto de su padre: “Puso sobre la mesa todos sus deseos. Buscó organizarlos por peso y tamaño, pero descubrió que todos eran iguales. Luego los tomó uno a uno y, lanzándolos al aire, fue haciéndolos estallar en colores: a veces casi jugando, distraídamente, otras con fuerza, otras con la suavidad de la lectura de un ciego. Sin embargo –y sin sorpresa- no pudo obtener para si otro resultado que no fuera música”.

Fueron múltiples las distinciones recibidas por Antonio, Enrique y Lino. Pero una de las últimas, concedida a Lino por el MACLA no pudo soslayar la estructura familiar de los Bugallo. Dice así: “Como reconocimiento a las acciones de servicio para el mantenimiento de la cultura de parte de toda su familia”.

El Holandés, casado con Amalia Galarza (coreuta del Coro Universitario) compuso en colaboración con Raúl y Mario Carpinetti, a mediados de la década del 60 una ópera en broma, llamada “Edipo Rey o qué luna de miel, mamita”. Esa iniciativa, supuestamente efímera, tuvo sin embargo un sorprendente derrotero: primero, Niní Marshall desarrolló con ella un memorable monólogo; a fin del año pasado, “Les Luthiers” hicieron un capítulo de su programación con ella y, acaso, lo más notable es que también en 2016 –esto es, casi medio siglo después- se editó una obra en la Universidad de Oxford, titulada “El manual del drama griego en las Américas” que se basa en aquel divertido Edipo Rey.

LA SEMILLA Y EL ARBOL

Los tres Bugallo fundadores de la especie son hijos de Fernando Manuel, comerciante de Ensenada, y de la profesora de piano Lelia Bossinga. En la casa, contaron, había un piano que tocaba ella. Allí empezó a volar la música, en las manos de la madre y en las voces de los tíos que se animaban a cantar.

“Cuando eramos adolescentes ya formábamos un coro y ensayábamos hasta tarde, hasta bien entrada la noche”, recuerda Lino. “Entonces, yo me acordaba que Papá se levantaba a las 6 para ir a su trabajo, así que les decía a los del coro: ché, cantemos despacio asi no lo despertamos al Viejo. Y así lo hacíamos...Entonces el Viejo, recuerdo, venía desde su dormitorio y nos decía: “¿Por qué cantan tan bajito? Levanten la voz que nos los escuchamos...”.

Recuerda también que “el Holandés, que entonces tenía siete años, formaba parte de ese coro, pero era tan tímido que cantaba desde abajo de la mesa...”.

Ese fue el tiempo de la semilla. Después el árbol creció y esto es lo que hoy muestra la frondosa copa musical de los Bugallo, músicos de profesión:

Lino, canta en el coro de la Catedral, su mujer es la soprano María Gondell de rica trayectoria operística en el país y el extranjero, profesora de canto del Conservatorio Gilardo Gilardi. La Gondell hace dos décadas alcanzó el éxito y la fama en el país y en el exterior con su “De cuplés y cupletistas”.

El mellizo Enrique (el “Holandés”), coreuta de vasta trayectoria, está casado con Amalia Galarza (que canta en el Coro de la Catedral) y tienen cuatro hijos:

-Andrés, director de coros, actualmente tiene a su cargo el de la Catedral. Dirige varios coros en la Provincia e integra como tenor el conjunto Opus Cuatro;

-Francisco: cantante lírico del Teatro Argentino e integrante del coro estable. Actúa ya como solista en distintos conciertos;

-Fernando: violinista, fue integrante del coro Musiké, actúa en diferentes orquestas y conjuntos de tango;

- María: cantante lírica del Teatro Argentino. Interpretó importantes roles protagónicos en el Teatro Colón, cantó con Plácido Domingo, Mirella Freni y Sherril Mines, ofrece recitales asiduamente.

El fallecido Antonio –destacado tenor de Opus Cuatro- se casó con Estela Blarduni (que cantó en el Coro Universitario) y tuvieron seis hijos, a saber:

Helena: pianista profesional, doctorada en musicología en la Universidad de Nueva York, desarrolla una trascendente actividad como intérprete en Europa y América. Está radicada en Basilea, Suiza; su marido europeo es director de orquesta.

Isabel: violista del Teatro Argentino. Tiene además una intensa actividad docente;

Carlos: integra diversos grupos de música popular;

Ricardo: solista de viola del Teatro Argentino y del cuarteto de cuerdas de la UNNOBA con giras por Europa. Integró como instrumentista las orquestas Filarmónica del Colón, Sinfónica Nacional, Camerata Bariloche y Orquesta de Cámara de La Plata. Se desempeña también como docente.

Daniel: baterista, percusionista. Integra grupos de rock, realizó giras por América y Europa. También es hija de Antonio la profesora de letras Inés Bugallo.

Pero ahora, en los últimos tiempos, se incoporaron cinco nietos de los Bugallo:

-Josefina: estudia violín en Bellas Aires y en el Instituto Superior del Teatro Colón, cuya orquesta integra. Ya actuó con la orquesta del Teatro Argentino

Cecilia: egresada de Bellas Artes como violista y violinista. Recientemente ingresó al Instituto Superior de Arte del Teatro Colón.

Gonzalo: luthier. Estudió piano y canto

Pablito: asistió a talleres de percusión. Pasó el primer año del Bachillerato de Bellas Artes, especializándose en piano.

Agustina: cellista, con primeras actuaciones.

Los Bugallo de La Plata: un caso para figurar en el Créase o No de Ripley.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD