La cámara subterránea de la época fundacional encontrada días atrás por operarios que trabajaban en uno de los patios del Arzobispado comenzará a revelar sus secretos a partir de esta semana, con la entrada en escena de un equipo de arqueólogos de la Comuna.
Los profesionales, enrolados en el proyecto “Arqueología Histórica La Plata”, dependiente de la secretaría de Gestión Ambiental del municipio, contaban con el aval de la Curia para comenzar las excavaciones, pero debieron obtener permisos en el plano provincial y nacional.
El hallazgo del recinto rodeado por ladrillos y barro que permaneció tapiado durante décadas abrió otro capítulo y generó nuevos interrogantes en torno a la leyenda de la red de túneles que existiría debajo del “eje monumental” de la Ciudad.
María Inés Casadas, directora de la iniciativa, aclaró que “se pueden realizar muchas especulaciones pero no sería prudente decir de qué se trata cuando hay muchísima tierra por retirar del lugar. Hasta el momento sólo podemos decir que se trata de un recinto de forma circular, de unos 2,60 metros de diámetro, con un techo abovedado de ladrillos”.
“Es muchísimo el trabajo que tenemos que hacer. No se puede afirmar ni desestimar nada. En el transcurso de los días vamos a poder evaluar ante qué nos encontramos”, aclaró Casadas respecto del misterioso espacio.
En ese sentido, ayer puso manos a la obra un equipo de cuatro técnicos y profesionales, que contaron con la ayuda inestimable de un servicio de transmisión de imágenes por fibra óptica.
Con ese sistema, provisto por la Comuna, “se puede filmar el interior del espacio y así ver por dónde continuar las excavaciones, sin tener que trabajar a ciegas”.
Según se adelantó, los trabajos en el antiguo edificio de 53 entre 14 y 15 interrumpirán mañana, ante el pronóstico de lluvias. El impactante palacio, situado frente a una de las fachadas laterales de la Catedral, fue erigido por voluntad del gobernador bonaerense Carlos D’Amico, también senador nacional y ministro de Dardo Rocha. Inaugurado en 1887, fue adquirido en 1907 por el obispo Terrero para convertirlo en asiento de la Curia, y cumple esa función desde entonces.
Días atrás, miembros del Equipo de Investigaciones Sociohistóricas “Proyecto Nueva La Plata”. se internaron en el hueco y detectaron indicios que darían cuenta de la presencia de un aljibe o cisterna.
“Pudo verse un domo de ladrillo sin bifurcaciones, cilíndrico, de tres metros de diámetro, tapiado en su parte superior ” explicó Ezequiel Aldazábal, estudiante avanzado de museología y arqueología: “el piso de la cámara está cubierto de agua”.
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