La economía, matizada por la política, sigue en un sube y baja de incertidumbres. Los primeros pasos de la administración Trump agitan el mundo, en igual medida que a los propios norteamericanos.
En la Argentina, el gobierno macrista intentó señalar que el impacto de los cambios en Washington serán escasos, aunque una de las primeras noticias fue la suspensión por sesenta días, en principio, de las exportaciones de limones.
No es un daño sustancial. Si bien afecta a ciertas economías regionales, el mercado estaba cerrado hace mucho tiempo.
La apertura tenía un valor simbólico en la relación bilateral que, ahora vuelve a fojas cero.
Un día antes de la jura de Trump, la Argentina colocó dos bonos de deuda por un total de 7.000 millones de dólares que, junto a los fondos tomado de un consorcio de bancos, le garantizan un 2017 más tranquilo en materia de financiamiento externo.
La emisión representa una mejora de 200 puntos básicos en el riesgo país respecto a la colocación de abril del 2016, lo que según el Gobierno refleja la mejor posición del país en los mercados.
La noticia, de cualquier manera, indica la necesidad oficial de blindar al país ante los interrogantes del año y las necesidades fiscales.
El ministro Dujovne recibió en sus primeros días de gestión dos informes que sin duda marcarán sus próximos pasos.
Uno se refiere a la marcha económica, que en el último trimestre del 2016 habría repuntado 0,9 % respecto del anterior, marcando una tendencia de recuperación en este año, con un crecimiento estimado del 3,9 %.
El segundo se refiere al rojo fiscal y el peso del gasto previsional.
Las sucesivas reformas de la administración K y la decidida por el presidente Mauricio Macri con el sistema jubilatorio colocan un piso muy alto al desequilibrio que alcanzaría este año a casi el 60 por ciento del total del déficit estimado.
¿Qué significado tendría esto en las reformas tributarias que el ministro está imaginando?
La realidad previsional quizás lo lleve a evaluar la necesidad de modificar los topes de las edades jubilatorias
Dujovne se ha ocupado de enfocar sus declaraciones en el alto costo de los impuestos al trabajo. La realidad previsional quizás lo lleve a evaluar la necesidad de modificar los topes de las edades jubilatorias. Es otro tema sensible, pero que trasciende la realidad local. El Congreso de Brasil está a las puertas de un debate similar.
Los anuncios proteccionistas de Trump, enfocados en la relación con México y las automotrices, es una caja de sorpresas sin horizonte definido. Tampoco es claro si redundará en los beneficios que imagina y como afectará al resto del mundo y Latinoamérica.
Varios economistas, entre ellos algunos premios Nobel, han vaticinado el fracaso de la decisión de cerrar la frontera, establecer altos aranceles y limitar los acuerdos comerciales con China, la Unión Europea y la Alianza del Pacífico.
Los datos de la economía norteamericano son positivos pese a la declamación electoral de Trump.
El viernes, día en que asumió la presidencia, se publicaron estadísticas robustas y sorpresivas, con un incremento mayor al estimado en la construcción de viviendas o el índice de manufacturas de Filadelfia.
Igual, la mayor caída al mínimo en subsidios al desempleo en 43 años.
Trump habla de crear 25 millones de nuevos empleos. ¿Cómo logrará compatibilizar esa meta con las restricciones a la inmigración?
¿Y las presiones inflacionarias, además de los mayores aranceles?
¿Cuánto influirá sobre un despegue económico de la Argentina?
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