El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo ayer que aún es “pronto” para hablar sobre la posibilidad de que su país levante las sanciones a Rusia, mientras que la primera ministra británica, Theresa May, consideró que las sanciones económicas a Moscú “deben continuar”.
“Es demasiado pronto para hablar de eso”, afirmó Trump durante una rueda de prensa conjunta con la primera ministra británica, en la primera visita oficial que recibe el mandatario en la Casa Blanca.
“No lo conozco personalmente, pero espero que tengamos una fantástica relación”, afirmó Trump sobre el presidente ruso Vladimir Putin, y aseguró que quiere colaborar con Moscú en la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico en Siria e Irak.
Por su parte, May apuntó que “las sanciones a Rusia deben continuar” y agregó: “Seguiremos manteniendo esa posición dentro de la Unión Europea”, bloque del que, sin embargo, el Reino Unido tiene previsto salir antes de finales de 2019 tras la victoria del “Brexit” en el referéndum del año pasado.
Pese a coincidir con May hoy en que las sanciones económicas contra Rusia deben proseguir, el presidente estadounidense ha señalado en varias ocasiones que consideraría retirarlas si Moscú colabora con Washington. Estados Unidos y la Unión Europea impusieron sanciones económicas en 2014 a Moscú, que se han reforzado en sucesivas rondas, por anexionarse la península de Crimea y respaldar a los separatistas prorrusos del este de Ucrania en el conflicto civil de ese país.
Trump, dejó clara su sintonía con May, quien buscó acercar posturas con él en lo relativo al apoyo estadounidense a la OTAN.
Mientras los medios estadounidenses especulaban sobre si podían recrear el tándem Ronald Reagan y Margaret Thatcher, Trump recibió en la Casa Blanca a la líder británica, la primera dirigente extranjera en visitarlo.
Trump fue mas lejos y le dijo a May: “Creo que el “Brexit” va a ser algo maravilloso para su país”.
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