La familia que en los últimos días sufrió el robo de un cachorrito de pitbull en su casa de La Granja sigue buscándolo intensamente, sobre todo por la tristeza que esto causó a dos nenas.
Como anticipó este diario en su edición de ayer, ocurrió en la zona de 513 y 135 bis, donde delincuentes ingresaron aprovechando que los dueños no estaban.
Los intrusos se llevaron un televisor, pero lo que más golpeó a las víctimas fue que también les robaron a Juno, un cachorrito de tres meses que Carola, de 3 años, y Nina, de 1, recibieron como regalo de Papa Noel en la última Navidad.
María Botallo, tía de las nenas, comenzó la búsqueda de Juno, ya que lo único que quieren las menores es recuperar al nuevo integrante de la familia.
“Carola pregunta todo el tiempo por su perro. Nina siempre que se levanta señala afuera para ir con él”, contó la mujer.
Ese barrio está castigado por el delito desde hace tiempo, pero en los últimos meses el problema recrudeció. De acuerdo a las denuncias hechas a este medio, el sector más vulnerable se extiende sobre la calle 515, en el tramo comprendido entre 143 y 146. La situación se sufre en las calles adyacentes y hasta la zona comercial.
“A la avenida 520 ya no se puede ir caminando porque te roban. Es un peligro. Antes no era así”, se lamentó una jubilada, afincada hace años en el barrio.
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