Destacada educadora que planteó innovaciones en la enseñanza inicial, fundadora de un jardín de infantes de vanguardia en sus comienzos en La Plata, e impulsora, asimismo, de la continuidad del proyecto en la formación primaria y secundaria, falleció, a los 73 años, María Rita Arrospide.
Había nacido en esta ciudad el 16 de marzo de 1943. Segunda hija de María Argentina Falabella y Atilio Arrospide, creció junto a sus hermanos María Argentina, Atilio y María Sara. Casi toda su educación se desarrolló en el colegio Mary O´Graham, de donde egresó con el título en magisterio. Luego se especializó como maestra jardinera en el Instituto Terrero.
Con una vocación surgida siendo todavía una niña (cuentan sus allegados que apenas había comenzado a cursar la escuela primaria y le “dictaba” clases, con un fervor singular, a su pequeño hermano), no bien culminó sus estudios comenzó a trabajar en las aulas de un jardín de infantes de Adrogué, tarea para la cual debía viajar varios kilómetros todos los días.
Creativa y dueña de un gran empuje, se le ocurrió abrir un jardín infantes en su casa materna de la avenida 13 entre 46 y 47 y así lo hizo. Con unos pocos alumnos, durante las tardes, mientras que, con un esfuerzo enorme pero manteniendo el entusiasmo intacto, seguía con sus horas de docente, por la mañana, en el establecimiento del partido Almirante Brown, en nuestra ciudad, junto a sus dos hermanas, instruía a los pequeños en la preparación de la educación primaria.
De ese modo nació, en 1964, el jardín de Infantes Upalalá, una de las primeras instituciones platenses de la rama inicial privada y laica. Con el correr de los años la iniciativa creció, y gracias al apoyo y el estímulo de su marido, Ramón Ricciardi (con quien se casó el 14 de febrero de 1969), el proyecto educativo se extendió, primero a la formación primaria y luego a la secundaria (Colegio del Centenario).
Mujer de firmes convicciones, heredó de su madre el ideario radical y militó desde adolescente y a lo largo de toda su adultez en el comité Primera de la calle 48.
Con Ricciardi formó una sólida familia. El matrimonio tuvo tres hijos: Jorgelina, Ramón y Eloísa, quienes continúan con los emprendimientos educativos iniciados por su madre.
Abuela de Juan José, Josefina, Joaquín, Tobías, Vera y Ramón, disfrutó a pleno cada etapa de su relación con sus nietos, a quienes adoró.
Generosa y solidaria; de carácter firme pero de gestos cálidos, María Rita Arrospide dejó una huella en cada persona que se cruzó en la vida. Y es que fueron incalculables la entrega, la dedicación y la pasión que puso en cada compromiso que adquirió, ya sea con su familia, por la cual sentía un inmenso orgullo, como en sus emprendimientos profesionales.
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