En una hora y media y cuatro cuadras de distancia, dos familias arrancaron el año siendo blanco de entraderas en Ensenada, en una de las cuales los delincuentes “jugaron” a la ruleta rusa con una de las víctimas. Por suerte la bala no salió.
El primer hecho ocurrió a las 14.30 del domingo en Horacio Cestino entre Moreno y Sáenz Peña, donde un hombre lavaba el auto en la vereda, con la puerta de la casa entreabierta para que pasara la manguera. Así lo sorprendieron dos ladrones, uno armado, que lo obligaron a entrar en la finca donde estaban su mujer y dos hijos, una chica de 20 y uno de 14. Los cuatro terminaron en el piso del comedor. Y los intrusos escaparon con 21.000 pesos, dos tablets, una notebook y celulares, informó la Policía.
A las 4 de la tarde de ese mismo día, una mujer salía con su hija de 20 años de la casa de su suegra (ella no estaba), en Quintana entre Perú y Sarmiento, cuando las redujeron dos sujetos en moto. Fuentes oficiales dijeron que las despojaron de lo único que tenían, dos celulares y un alhajero “con unas pocas cosas”, pero vivieron un momento terrible cuando uno de los agresores giró el tambor del revólver, lo apoyó en la cabeza de una de ellas y tiró del gatillo, sin que la bala saliera.
Los mismos voceros aclararon que las dos mujeres “salieron ilesas” y ahora se investiga si estos sujetos fueron los mismos que actuaron en la vivienda de la calle Cestino, aunque los pesquisas lo creen poco probable. “En el primer hecho actuaron con una pistola y en el segundo con un revólver”, apuntó un jefe policial, agregando que “las víctimas describieron a uno de los agresores como de 1 metro 80 (de altura) y las otras los recordaron bajitos”.
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