Inseguridad
Jorge Omar Alonso señala: “La Gobernadora, con todo respeto, debería saber que el Gran Buenos Aires y La Plata se están asemejando a Alepo. Las calles de los partidos que integran el llamado conurbano bonaerense se están pareciendo a aquella ciudad del Medio Oriente. Las veredas se están manchando con la sangre de vecinos inocentes asesinados por las bandas de delincuentes ‘motochorros’ que asolan los barrios. Si la policía provincial no puede, no sabe, no quiere o no alcanza, que se haga intervenir a la Gendarmería o el Ejército. Esto se parece a una guerra con un solo atacante, los delincuentes. Todos vivimos en compañía del miedo y fuimos puestos en lista de espera por la delincuencia imparable. Tarde o temprano nos va a tocar, no sé si nos van a matar o a robar. Así no se puede vivir, por eso apelo a la comprensión de la Gobernadora del momento en que estamos viviendo. No sé si leerá esta carta, pero por si acaso, pido en nombre de los que esperamos el momento fatal, se tenga a bien actuar en consecuencia”.
La Plata y Rosario
Liliana Noemí Granni manifiesta: “Soy platense y tengo parientes en Rosario, a donde viajo muy seguido. Hace cuatro décadas ambas ciudades tenían ciertas similitudes en cuanto a infraestructura de servicios públicos, espacios verdes, atractivos para el turismo y desarrollo cultural. En los últimos cuarenta años he ido viendo como Rosario progresaba, hacía obras de todo tipo, instalaba fuentes hermosas, mejoraba los servicios, abría autopistas y realizaba otras obras que embellecían a la ciudad. En ese lapso, en La Plata todo ha permanecido igual o peor; la terminal de ómnibus sigue en pleno centro, algo insólito; la fuente de 7 y 32 sigue siendo lo que es; las calles cada vez están con más baches; los servicios de luz y agua están cada vez peores; el tránsito vehicular es caótico y ni hablar de lo inundable que se ha vuelto nuestra ciudad. La comparación entre una ciudad y otra permite confrontar al buen gobierno con el malo; el espíritu progresista de los gobernantes con la desidia. Ingresar a la capital de la provincia más rica del país por la autopista y llegar a la rotonda de Diagonal 74 y 120 y advertir el patetismo de la carencia de una fuente importante o de un monumento significativo, es una clara prueba de lo que con tanto pesar digo”.
Comida arrojada a la basura
Domingo Martínez Madrid expresa: “Uno de los aspectos más llamativos de la fiebre consumista es el despilfarro alimentario. Según la FAO, cada año se arrojan a la basura en todo el mundo 1.300 millones de toneladas de alimentos, mientras millones de personas padecen hambre. Sin duda es necesaria una mejor distribución de los alimentos a nivel global, pero también se trata de tomar conciencia de lo que supone para el equilibrio ecológico una súper explotación de los recursos naturales cuyo final es el cubo de la basura. Resistir los atractivos publicitarios que incitan a comprar lo que no es necesario es uno de los problemas más acentuados en los países desarrollados, de los que parece haber desaparecido el valor de la sencillez en la propia vida. Quizás porque se ha extraviado su sentido y buscamos nuevos ídolos para satisfacer una sed que sólo puede saciar el Infinito”.
Extranjeros que delinquen en Argentina
Raúl Paudidi opina: “Se está intentando frenar el ingreso de delincuentes extranjeros a la Argentina, tal como ocurre desde hace décadas y cada vez con mayor eficiencia, en muchos países. Me parece muy bien, siempre que no permiten que en pasos fronterizos con Bolivia, siga entrando gente con bultos por detrás del puesto de Migraciones. Pero por otra parte, hay quienes ahora salen a decir que al extranjero que cometa algún delito en nuestro país inmediatamente debe ser expulsado: un disparate jurídico; se concretaría así una discriminación inversa porque el delincuente argentino va a la cárcel y el extranjero se iría tranquilamente del país. Es más, vendrían de afuera a delinquir acá porque no serían condenados. Pero en los hechos, existe una discriminación de ese tipo que permite que los extranjeros condenados en Argentina cumplan sólo la mitad de la condena y sean expulsados de nuestras fronteras mientras que, lógicamente en teoría, los argentinos deben cumplir las dos terceras partes de la condena para acceder al beneficio de libertad controlada”.
Crítica al IPS
Carlos Alberto Berisa opina: “Me obliga la circunstancia a citar a Tagore cuando escribía que si uno ‘cierra la puerta de los errores evidentes que se cometen, también la verdad, se quedará afuera”; digo esto, porque una vez más me aúno a las críticas que el lector J. J. Romero formula a las autoridades del IPS en hacer, creo yo por impericias y negligencias, caso omiso a poner en igualdad de condiciones en las consabidas retenciones en el Impuesto a las Ganancias, a los pasivos de los Organismos de Control de la Provincia en relación al personal activo de esas reparticiones públicas. No se qué espera la Gobernadora para que se haga cargo de la injusticia manifiesta que impera en el ámbito de su gestión, que por no proceder en consecuencia, avala tal injusto proceder. Ya llevamos varios meses que persistimos en el reclamo apuntado, con resultado negativo. Siempre se está a tiempo para no aferrarse al error”.
Pedido a la Gobernadora
Sonia Godoy dice: “Ya he mandado una carta a la señora Gobernadora haciéndole un pedido desesperado porque soy una mamá que necesita de una ayuda urgente. Me encuentro sola con mi hijo y sin un buen trabajo; mi marido ha fallecido y nos toca salir adelante solos los dos. Me gustaría que se respondiera a la carta enviada a la Gobernadora. Mi hijo necesita hacer natación y no puedo pagársela”.
Robos en un hogar para discapacitados
Silvia Roso indica: “Pertenezco a la comisión directiva del Hogar Granja Esperanza, asociación civil sin fines de lucro que alberga a jóvenes y adultos discapacitados con abandono familiar. Quiero expresar mi indignación por la cantidad de robos que sufrimos constantemente; en lo que va del año ya fueron dos; tenemos un promedio de dos o tres robos en la noche por mes. El Hogar tiene una pequeña granja compuesta de diversos animalitos, se encuentra en las calles 159 y 510 de Melchor Romero. Si bien se hacen las denuncias pertinentes en la comisaría de la zona, la cantidad de robos de animales se da en forma constante. Queremos hacerlo público ya que no encontramos otro recurso. Los animalitos son parte de la terapia de los jóvenes y vemos cómo personas insensibles rompen los alambrados e ingresan por la noche sin ningún tipo de problema. Necesitamos más presencia policial”.
EL DIARIO NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS ORIGINALES QUE SEAN ENTREGADOS PARA SER CONSIDERADOS POR LA REDACCION .
SUSCRIBITE a esta promo especial