Tomás Núñez Aboy, el joven de 27 años acusado de haber embestido con su auto a una maestra jubilada cuando corría, ebrio, una picada por Vicente López, pidió perdón durante una entrevista y admitió su culpa, pero negó la versión “mediática”.
Núñez Aboy es el conductor de una Volkswagen Suran azul que el 20 de enero se trasladaba a unos 140 km/h por la avenida Maipú, en Vicente Lopez, junto a un Honda Civic negro y un Toyota Corolla blanco. En el semáforo de Haedo, esperaban la luz verde Silvia Cabrera, de 57 años, y su amiga Rosa Pedercino.
El auto de Núñez Aboy impactó de lleno en el que iban las docentes. Cabrera murió en el acto y su amiga sigue internada.
“Ante todo pido sinceramente perdón a las familias de las víctimas. No es mi intención eludir la responsabilidad que me corresponde en los hechos. La admito porque me considero responsable. Pero quiero dejar claro que no es cierto lo que se dice de mí en los medios”, dijo Núñez Aboy al diario Perfil.
El joven, que estudió periodismo, busca revertir la versión que llegó a los medios sobre lo que ocurrió: “Yo no estaba corriendo una picada ni conducía a gran velocidad por ser un inconsciente o indiferente a la vida ajena –sostiene–. Lo que pasó fue que me asusté y por eso me escapé de quienes me perseguían en dos autos. Esa persecución está reconocida por el propio fiscal y por el juez. Y por eso imputan a los que me perseguían. Esa es la verdad”.
Sin entrar en detalles hasta que declare, aseguró estar “a disposición de la Justicia. Voy a decir siempre la verdad y colaborar con la investigación y con las víctimas. Sé que esto no les sirve a las familias pero es todo lo que puedo hacer en este momento”, insistió.
EN LIBERTAD
Tanto Núñez Aboy como los otros conductores, Nicolás Laitano y Lucas Pechin, estuvieron en las primeras horas detenidos por homicidio culposo, pero todos se encuentran actualmente en libertad.
El fiscal Alejandro Guevara pidió ahora el arresto de Núñez Aboy por homicidio simple con dolo eventual. Usó para ello las imágenes de las cámaras del municipio y un test de alcoholemia diciendo que tenía 2,18 gramos de alcohol en sangre, cuando el máximo permitido es 0,5.
El defensor Mariano Silvestroni impugnará esas dos pruebas claves y reveló que en la causa faltan dos minutos de filmación que él entiende cruciales para su estrategia. “Casualmente la fiscalía no los encuentra”, dijo.
Silvestroni advirtió que es imposible atribuirle la figura del dolo eventual con la aplicación de la nueva ley vial y acusa al fiscal de estar actuando por la presión mediática.
Por lo pronto, la Municipalidad de Vicente López ya les retiró y suspendió por seis meses las licencias de conducir a los tres implicados en el accidente.
Los familiares de Silvia Cabrera pidieron la detención de los conductores y que este caso sea “bisagra” para evitar tragedias parecidas.
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