Ya a fin de año y sobre todo en enero, con mucha gente que vuelve a sus ciudades o que aprovecha para escaparse del calor y el trajín urbano, el microcentro platense se parece a lo que era hace 10 o 15 años: ni siquiera hay embotellamientos.
Y aunque el paisaje pareciera jugarles en contra a quienes se aprovechan del tumulto para pasar desapercibidos, los ladrones siguen encontrando el momento justo para actuar y escaparse.
“Acá hay policía constantemente, pero aprovechan justo cuando no los ven y en un minuto hacen todo. Sobre todo si llegan en moto”, relató un hombre que trabaja sobre calle 48 entre 7 y 8.
Hace alrededor de tres semanas que se registró un antecedente sobre esa misma cuadra, en un local de ropa muy cercano a la avenida.
En aquella oportunidad, desde la vereda vieron salir a un delincuente con un revólver cromado, que fue al encuentro de su cómplice, una mujer que lo esperaba en una moto chica.
¿Fue la misma pareja que actuó ayer a la tarde en la financiera de esa misma calle? Es una de las posibilidades que se manejan.
Aunque la apariencia sea de una zona con movimiento constante y policías a pie que reducirían el riesgo de que haya asaltos, los comerciantes se sienten igual de expuestos que en otros puntos de la Ciudad.
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