S e terminó el descanso para el plantel tripero. En la tarde de hoy, desde las 16, el primer equipo mens sana dará el puntapié inicial de la pretemporada de este verano 2017, en un año que tendrá dos grandes objetivos para el club: el campeonato local y la disputa de la Copa Sudamericana, en lo que representará el regreso al plano internacional de la institución luego de tres años.
Por eso, más allá del clima convulsionado que se vive en todo el fútbol argentino en general por los graves problemas de financiamiento, para Gustavo Alfaro y sus jugadores el trabajo de reacondicionamiento física será clave, pensando en la mejor puesta a punto para los protagonistas en la previa de un semestre que los tendrá con dos competencias a la vez.
En abasto y en las sierras de Tandil
Como se sabe, además de este primer tramo del trabajo que se realizará en el predio que la entidad posee en Abasto, la semana entrante la delegación mens sana se trasladará a la ciudad bonaerense de Tandil, para desarrollar el segmento más intenso de la preparación en el buen microclima que ofrecen las sierras de aquella ciudad en la que el Lobo supo trabajar más de una vez bajo la conducción de Carlos Timoteo Griguol.
En este regreso a las prácticas, de momento, no habrá caras nuevas bajo el mando de Alfaro, dado que en el club informaron que “primera vamos a solucionar el tema deudas y después atacaremos por la llegada de refuerzos”.
Por esa razón, al menos en los primeros días, no habrá incorporaciones en la plantilla tripera. Quienes no estarán, en comparación con el grupo de trabajo que culminó las prácticas en diciembre último, serán el defensor peruano Christian Ramos , que pasó a préstamo y con opción de compra al Emelec de Ecuador, y el delantero Federico Rasic , cuyo vínculo contractual con la entidad culminó el pasado 31 de diciembre, sin posterior renovación.
Varios que vuelven a trabajar a la par
El foco de atención en el regreso a los trabajos, estará puesto en la evolución de varios jugadores que terminaron el año dejando atrás diversos problemas físicos y que desde hoy, en su mayoría, comenzarán a trabajar a la par del grueso de la plantilla tripera.
El caso que más expectativa genera es el de Fabián Rinaudo, que tras la fractura por stress sufrida en el primer semestre de 2016, no tuvo acción en todo el segundo semestre, tras una operación que lo obligó a realizar una larga rehabilitación. La expectativa es que Fito pueda empezar a hacer varios de los trabajos a la par de sus compañeros, con la ilusión de verlo otra vez en el campo de juego desde el reinicio de la actividad oficial en el primer fin de semana de febrero. Como se trata de una rehabilitación delicada, no hay confirmaciones al respecto, pero se cree que cuando el Lobo vuelva a jugar por los “porotos” podrá contar con el volante central.
Otro que arrancará a la par del grueso del plantel será Maximiliano Coronel, tras dejar atrás la recuperación de la fractura por stress del quinto metatarsiano de su pie derecho. El zaguero podrá hacer todos los trabajos, tras la obligada ausencia de las canchas. Lo propio ocurrirá con Nicolás Mazzola y con el Lucas Licht, que se restablece de la fractura de tabique sufrida en la penúltima fecha disputada en diciembre de 2016.
Serán, entonces, varios los protagonistas que podrán estar a disposición del cuerpo técnico, que ganará más variantes en distintos sectores del campo de juego.
La intensidad: de menor a mayor
En cuanto al trabajo de hoy, se supo que el mismo será liviano y estará basado principalmente en distintas evaluaciones físicas, para medir en qué condiciones físicas regresaron los profesionales tras las vacaciones. A partir de mañana, se largan los trabajos en doble turno en el predio de Abasto.
Vale recordar que el Lobo tendrá dos amistosos televisados en La Feliz: el 16 ante Banfield y el 19 frente a Racing, ambos en el estadio José María Minella.
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