Las autoridades turcas afirmaron ayer que habían identificado al autor del ataque a la discoteca “Reina” de Estambul. Asimismo, anunciaron nuevas detenciones en el marco de la investigación. “La persona que cometió el atentado terrorista de Estambul fue identificada”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Mevlüt Cavusoglu, a la agencia de prensa pro gubernamental Anadolu en una entrevista televisada. Sin embargo, la identidad del atacante no se dio a conocer. El autor de la matanza, reivindicada por el grupo yihadista Estado Islámico (ISIS), sigue prófugo.
Las autoridades difundieron varias imágenes del sospechoso de haber matado a 39 personas, en su mayoría extranjeros, que celebraban el Año Nuevo en el exclusivo club “Reina” de la metrópolis turca. Según Cavusoglu, el domicilio del atacante fue registrado y las autoridades intentan establecer si el sospechoso tenía cómplices.
Los medios turcos indicaron que al menos 20 personas con supuestos vínculos con el ISIS fueron detenidas ayer en Izmir, en el oeste de Turquía.
La agencia Anadolu precisó que se trataba de personas oriundas de países de Asia Central y Siria. El martes, los medios turcos habían señalado que el atacante podría ser de Kirguistán o Uzbekistán. La cancillería de Kirguistán indicó, por su parte, que se estaba llevando a cabo una investigación; aunque consideró “improbable” la implicación de uno de sus ciudadanos en la tragedia.
En total, 16 personas estaban ya detenidas el martes, entre ellas la esposa del presunto autor y dos extranjeros aprehendidos en el aeropuerto internacional Ataturk de Estambul, informó la agencia turca Dogan.
La masacre en la discoteca “Reina” marcó de forma sangrienta el inicio de año en Turquía, un país sacudido en 2016 por una ola de atentados atribuidos al ISIS y a rebeldes kurdos. El estado de emergencia, instaurado tras el fallido golpe de Estado del 15 de julio, fue prolongado el martes durante tres meses más.
Las autoridades estiman que el atacante había recibido un entrenamiento avanzado para usar armas, según medios turcos. Los investigadores creen que utilizó cargadores dobles para optimizar el tiempo de recarga y granadas cegadoras para desorientar a sus víctimas, mientras se aseguraba de que les apuntaba a la parte superior del cuerpo para aumentar el número de muertos.
El diario Haberturk señaló ayer que, tras haber perpetrado la matanza, el sospechoso tomó un taxi que lo llevó hasta el restaurante Uigur de Zeytinburnu, un barrio del este de Estambul. Ahí pidió prestado dinero para pagar el viaje. Varios medios informaron que el supuesto asesino llegó en noviembre a Konya (sur de Turquía) con su mujer y sus dos hijos “para no llamar la atención”.
Las autoridades turcas han desplegado un amplio dispositivo de seguridad para capturar al autor de la matanza. En su comunicado de reivindicación, el ISIS acusó a Turquía, un país de mayoría musulmana, de haberse aliado con los cristianos, probablemente en alusión a la participación turca en la coalición internacional contra los yihadistas liderada por Washington.
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