Para muchos es la película que terminó de quebrar a la pareja dorada de Hollywood: Brad Pitt y Marion Cotillard protagonizan “Aliados”, un drama romántico de espionaje ambientado en la II Guerra Mundial y dirigido por Robert Zemeckis, que llegará el jueves, finalmente, al país, luego de convertirse en el eje del divorcio entre Angelina Jolie y Pitt, sospechado de flirtear con su despampanante coprotagonsita francesa.
La noticia del divorcio de Jolie y Pitt, en septiembre pasado, desató fuertes especulaciones por parte de la prensa internacional de que la ruptura tuvo que ver con un presunto romance del actor con Marion Cotillard durante el rodaje de Allied.
El ruido alcanzó tal nivel que la propia Cotillard, actualmente embarazada de su marido, el también actor y director Guillaume Canet, se encargó de desmentir los rumores a través de la red social Instagram.
Sin embargo, las sospechas persisten ya que ni Pitt ni Jolie o sus entornos han brindado explicaciones para lo que ha sido una ruptura muy poco amigable, lejos de la nueva usanza de los divorcios en buenos términos que ha tomado Hollywood por asalto.
De hecho, la súbita decisión de Jolie todavía sigue sorprendiendo a Pitt, aunque a los rumores de infidelidad se han sumado versiones de abuso de sustancias y muy mal carácter para el actor en los últimos tiempos, en el marco de una aguda crisis personal.
Con la división de bienes pautada de antemano, Jolie insiste con quedarse con la custodia completa de los chicos, otra determinación que sorprende a los entornos de ambos.
Pitt continúa buscando no sensacionalizar su divorcio y acepta uno tras otro los acuerdos temporales de custodia que promueve su ex, pero, agotado del carácter público que su mujer durante una década parece insistir en dar a la separación, comienza también a contraatacar, y mientras amenaza a través de su gente cercana con liberar audios que comprometerían las chances de Angie de mantener la custodia, denuncia a su ex por exponer la intimidad de sus seis hijos.
En medio de este torbellino emocional, Pitt tuvo que aparecer en la alfombra roja (¡y con Cotillard!) para promocionar la cinta en noviembre pasado. El actor, elusivo desde su divorcio, lució algo desalineado y eligió no hablar del divorcio, cancelando todos los compromisos promocionales y dejando a Cotillard sola con el micrófono, una postura que sostiene al día de hoy.
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