Si bien frecuentemente se identifica a una vivienda de troncos con una cabaña, lo cierto es que las opciones se han multiplicado con posibilidades más amplias.
Aún así, los troncos suelen ser un material típico. Se trabajan lo necesario para fijarlos en la construcción de forma permanente y así levantar los muros.
Este tipo de construcción deriva de las estructuras primitivas por lo que se ven hechas de material natural y tienen aspecto rústico.
El valor de este tipo de cabañas está dado por su calidad como estructuras de troncos y en algunos lugares se integra muy bien al entorno natural, entre árboles o en bosques.
Las casas de troncos tipo cabaña, están inspiradas en las que se suelen predominar en la zona de la Patagonia argentina. Los troncos se combinan también con piedra para la construcción de las bases. Los bloques de concreto se usan para tabiques interiores. Algunos tabiques son de ladrillos, usados también para levantar paredes exteriores.
VENTAJAS
Combinar troncos de árboles con piedra en la cabaña permitirá el mejor uso de los puntos fuertes de cada material. El uso de ladrillos (piedra, bloques de hormigón) permite retardar el avance del fuego en caso de un incendio.
La piedra, como un material no combustible, también aporta durabilidad.
Estas construcciones suman eficiencia energética ya que el tronco de madera retiene el calor mucho mejor, que el ladrillo. Eso permite ahorrar en calefacción en la zona residencial,
Además posibilita obtener un exterior bastante inusual y atractivo,
Otra ventaja es la velocidad de construcción y su calidad estética. La combinación de materiales permite para obtener un exterior bastante inusual y atractivo, tales construcciones se dan la oportunidad de realizar enfoques y soluciones de diseño interesante y no estándar.
Los sistemas de construcción en base a troncos han avanzado considerablemente y los materiales están procesados, logrando un maquinado en sus cuatro caras y un perfecto encastre.
Las paredes hechas con troncos de un espesor de 15 cm., son térmicamente equivalentes a una pared de ladrillos de 45 cm, mucho más de lo que se usa en construcción estándar.
Además las empresas constructoras buscan incorporar las características del entorno como el asoleamiento, el viento o la inclinación del terreno al propio proceso de diseño de la vivienda.
Debido a las dimensiones de los troncos, los gastos de calefacción se reducen un 50% con respecto a una construcción tradicional.
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