La movilización de una autobomba y un par de ambulancias alteraron la tranquila rutina de un sábado de enero, en pleno centro de la Ciudad. Después de unos cuantos minutos de inquietud se supo que se había quemado la campana de la cocina de un bar, lo que generó mucho humo y afectó al último empleado en salir del lugar, dijeron fuentes que trabajaron en el local.
Sucedió al mediodía en la confitería situada en 9 y 54, a donde acudieron rápido los efectivos de la Policía Local, tras una denuncia que daba cuenta de un incendio con “gente atrapada”. En realidad lo que generó el fuego dentro de la campana fue gran cantidad de humo, que uno de los empleados inhaló antes de poder abandonar la cocina. Fue asistido rápidamente y está bien, según la Policía.
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