Bella y polémica modelo, que está haciendo temporada en Punta, alquiló una mansión con la condición que debía desalojarla antes del 7 de enero, fecha en la que una importante bodega realizaría uno de los eventos más esperados por la farándula. Pero a medida que llegaba la fecha, la morocha no quería irse por lo que intentó negociar con la firma, a quien le propuso ser la anfitriona de la fiesta. Sin embargo, la rechazaron de plano y la intimaron a irse de la propiedad. Dicen que puso el grito en el cielo pero igual se tuvo que mudar...
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