Un desborde cloacal originado sobre una de las veredas de 137 entre 61 y 62 tiene a maltraer a comerciantes de la zona, quienes deben soportar olores nauseabundos y que los desechos, como ocurre en un negocio de artículos de limpieza, ingresen en los locales.
"Hay dos tapas de inspección que están rebalsadas, y si las abrís es peor porque sale todo hacia la superficie. Desde hace siete días venimos haciendo reclamos a ABSA, pero no pasó nada, estamos igual", comentó el propietario de un comercio.
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