Hostigamiento, malos tratos, abusos y enfrentamientos innecesarios son problemáticas que se reconocen cada vez más en los ámbitos laborales.
Desde hace tiempo, en el gremio ATSA La Plata vienen trabajando en políticas y acciones tendientes a evitar los daños físicos y psicológicos que afectan a los empleados de la sanidad por estas situaciones.
Un dato elocuente: en la Provincia, el 42,8% de los trabajadores de sanidad reconoce haber recibido algún tipo de agresión en el trabajo. La información surge de un relevamiento del Observatorio Sindical de la Salud Argentina (OSINSA), elaborado por la FATSA, en territorio bonaerense el 30% de los trabajadores de la salud (pública o privada) reconoce haber recibido agresiones verbales en el ámbito laboral. El 1,2% respondió que padeció agresiones físicas y el 11% dijo haber sido víctima de ambas. El estudio se realizó en base a encuestas sobre un universo de casi 1.500 trabajadores que se desempeñan en ámbitos sanitarios estatales y privados.
El Secretario General de ATSA, Pedro Borgini, junto a la Secretaría de Capacitación del sindicato de trabajadores de la sanidad, encabezada por Osvaldo Franchi y con la colaboración de Belén Ozaeta, presentaron el plan de acción del “Programa integral contra las violencias”.
TRES EJES
Según se pudo saber, el programa tiene tres ejes: una campaña de concientización; la instalación del tema violencia en los lugares de trabajo (sanatorios, clínicas, geriátricos u hospitales); transformarse en una alternativa de atención personalizada frente a casos de violencia a través de un grupo interdisciplinario conformado por abogados, psicólogos, trabajadores sociales, comunicadores y médicos. Y finalmente, ser un medio de articulación con distintas instituciones (Comisaría de la Mujer, Defensoría del Pueblo, ONGs) para asistir y atender episodios de gravedad.
Del programa también forman parte activa los delegados del sindicato, quienes serán los encargados de derivar los posibles casos de violencia hacia el equipo profesional. Para esto se los capacitó previamente de modo que puedan distinguir señales que adviertan sobre posibles casos donde los trabajadores puedan estar atravesando una situación violenta. informaron los impulsores del programa.
“La violencia es la acción, omisión y abuso de poder que afecta la integridad física, psíquica, moral, sexual y/o la libertad de una persona. Es un problema político, social y cultural que no puede interpretarse como asunto privado. Pueden distinguirse distintos tipos de violencias: violencia psicológica, violencia física, violencia económica o patrimonial y violencia sexual. El nombre violencias da cuenta de que en muchos casos se presentan de forma conjunta” explicó Franchi.
Por otra parte, el aumento de consultas psicológicas, psiquiátricas y sobre todo al consumo de medicamentos psicotrópicos, dan la pauta de que puede haber en ellos un porcentaje posible de casos de violencia.
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