El presidente de EE UU, Donald Trump, concluyó ayer su visita a Las Vegas (Nevada), donde el domingo hubo 59 muertos y más de 500 heridos en un tiroteo, sin hablar sobre el control de armas en el país, tras visitar a algunas víctimas y policías que respondieron al ataque. Trump dijo en el University Medical Center, donde hay muchos heridos internados, que por ahora no hablará de “la violencia de las armas”.
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