El actor Guillermo Bredeston sufrió un primer ACV ocho años atrás y cuatro más un tiempo después. De manera permanente, está asistido en su casa por un equipo de enfermeros y acompañado por su esposa, Nora Cárpena, que está a su lado desde hace 52 años.
La actriz nunca evaluó la posibilidad de trasladar a su marido a una casa de reposo debido a su delicada salud y, en una reciente entrevista contó el delicado momento que atraviesan, negando la opción de trasladarlo a un centro de reposo: “¿Para qué, si puede estar en casa? Mientras lo pueda cuidar, voy a hacerlo”, reconoció aunque aceptó que le costó mucho enfrentar esta situación: “Pasé por todas las etapas: enojo, ira, resignación, aceptación”, aunque nunca se deprimió.
“Está con respirador y máquina de alimentos. No habla porque tiene una traqueotomía (desde hace tres años). Pero yo le hablo de todo, le cuento lo que hago. Al principio se levantaba, primero andaba con bastón, después en silla de ruedas y ya hace tiempo que no se levanta”, especificó la actriz, que realmente dice como son las cosas, o como las siente: “Los médicos no lo internan porque no pueden hacer nada y ya no vale la pena. Soy realista. Ya no tengo esperanzas”, confesó Cárpena a un medio.
Y fue más allá al concluir con una frase un tanto polémica para algunos: “Quiero que Guillermo sufra lo menos posible. Me gusta que me sonría, que me mire. Pero a veces lo veo conectado a esas máquinas y es difícil. Si pudiera hablar, pediría la eutanasia”.
SUSCRIBITE a esta promo especial