La investigadora del Conicet Amy Austin fue galardonada ayer con el premio “L’Oreal-Unesco por las mujeres en la ciencia” debido a “su notable contribución a la comprensión de la ecología en ecosistemas terrestres de paisajes naturales y modificados por el hombre”.
Sus estudios junto a Carlos Ballaré en el Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura (Facultad de Agronomía-Conicet) describieron la fotodegradación de la lignina, una sustancia de las paredes de las células vegetales cuya degradación por la luz solar impacta sobre el ciclo del dióxido de carbono en la atmósfera, gas que incrementa el efecto invernadero y al que se atribuye el cambio climático.
“La luz solar tiene un efecto directo sobre la descomposición de las plantas al reducir su contenido de lignina y permitir que, una vez llegados al suelo, los restos de esos materiales sean más digeribles por los microorganismos que actúan en la fotodegradación”, describió Austin.
La investigadora contó que anteriormente, “no sabíamos que el sol estaba afectando el material senescente o la hojarasca. En cambio, pensábamos que el proceso de descomposición se iniciaba cuando ese material llegaba al suelo y entraba en contacto con los microorganismos”.
“Con estos trabajos comenzamos a conocer la importancia de una etapa previa, que antes no había sido considerada”, dijo Austin.
Los responsables del Premio L’Oréal-Unesco, que en esta edición estuvo dedicado a las ciencias de la vida, informaron que la ceremonia de premiación será el 22 de marzo próximo, en París.
Austin es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y profesora de la Universidad de Buenos Aires.
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