Un funcionario municipal clave, en la cuerda floja
Cuanto más hermético se mantiene el pensamiento del intendente, Julio Garro, sobre los cambios de gabinete que planea para después de la asunción de los concejales electos, mayores son las especulaciones en el entorno de la gestión municipal. Y, en ese contexto, no sólo señalan a la jefa de gabinete, Natalia Vallejos, como una de las funcionarias que se alejaría de la cartera, sino también un hombre cuyo sillón es clave: el secretario de Obras y Servicios Públicos del municipio, Luis Barbier. Según se comenta, Barbier vendría acumulando los avatares del desgaste que provocó en esa área la crisis del bacheo del año pasado. Esas tareas como las de luminarias fueron pasadas a Espacios Públicos, quedando en manos de Barbier la obra pública, que también es foco de quejas por las demoras.
El dictamen del Presupuesto municipal, con idas y vueltas
El dictamen del Presupuesto municipal 2018, que el jueves pasado había logrado consenso entre el oficialismo y la oposición, luego de que el FpV y el massismo le incorporaran un fondo para asistencia a mujeres desocupadas y un programa de tutorías escolares para alumnos de bajos recursos, tuvo ayer sus idas y vueltas. Es que luego de haberse convenido destinar 30 millones a esas partidas -20 para cursos de oficios a desocupadas y 10 para el apoyo escolar- el intendente, Julio Garro, se mostró en contra de la decisión y ordenó a sus concejales dar marcha atrás con el acuerdo. Recién ayer, luego de arduas conversaciones entre el oficialismo y la oposición, se arribó a un acuerdo, aunque por la mitad de los montos pretendidos. Los programas sociales previstos para 2018 serán de 5 y 10 millones de pesos.
SUSCRIBITE a esta promo especial