La dulce espera está llegando a su final y Luciana Salazar no oculta el nerviosismo que siente ante la inminente llagada de Matilda, la hija que tendrá fruto de la subrogación de vientre. “No puedo dormir. Tengo una mezcla de ansiedad, preocupación, emociones. Imagino situaciones en mi cabeza. A veces me despierto angustiada; me agarra como pánico y me despierto. Deben ser preocupaciones”, contó Luli. La beba nacerá en diciembre.
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