El género del “crimen verdadero” debe tanto a Truman Capote como a Errol Morris: el documental “La delgada línea azul”, de 1988, es una de las influencias más importantes en un género que ha entregado en el último lustro numerosos exponentes excelentes, desde “The Jinx” a “Making a murderer” y “The Keepers”, estas dos últimas disponibles en Netflix. Tan bien le fue al servicio on demand con estas dos series documentales sobre crímenes verdaderos que decidió contratar al maestro Morris para producir, a sus 70 años, una serie documental.
Y Morris, claro, lo hizo de nuevo: en su regreso al mundo del crimen tras varios documentales de raíz más política (rodó, por ejemplo, un retrato del polémico secretario de Defensa Donald Rumsfeld, que puede verse en el servicio on demand Qubit), el cineasta encuentra una de esas historias más extrañas que la ficción en la miniserie de seis episodios que se estrena hoy y que se centra en la misteriosa muerte de Frank Olson, científico que había sido reclutado para realizar una investigación sobre un proyecto de guerra biológica, el polémico Proyecto MKUltra.
Olson habría sido parte en el ya conocido proyecto de la CIA que experimentaba con LSD (¿con qué fines? No está claro) y que ha sido incluido en numerosas series, desde “X Files” a “Stranger Things”, y se lanzó de una ventana en lo que habría sido una alucinación producto de la ingesta sin su conocimiento de la droga lisérgica.
Su hijo, sin embargo, sospecha que hay más que lo que acepta el gobierno detrás de la historia: un hombre brillante, desentraña en entrevistas su visión del misterioso hecho y mientras ofrece pruebas para teorías que parecen demasiado increíbles para ser ciertas (que son recreadas por actores en la serie documental), echa luz sobre el secretismo gubernamental estadounidense durante las últimas cinco décadas, el involucramiento de los servicios de inteligencia en casi todos los aspectos de la vida y las confabulaciones de las más altas esferas de imponente resonancia hoy.
“Historias dentro de historias”, prometió Morris, una mano diestra en construir las historias como atrapantes thrillers y en agregar capas sociopolíticas a sus trabajos debajo de la superficie de una peripecia increíble.
SUSCRIBITE a esta promo especial