El gobierno de Nicolás Maduro, presionado por las sanciones de Estados Unidos, y la fracturada oposición venezolana reanudaron ayer en República Dominicana las reuniones con miras a solucionar la abrumadora crisis económica y política del país. Los delegados del gobierno y de la Mesa de Unidad Democrática -una alianza de casi tres decenas de partidos opositores- sesionarán hasta hoy con la participación del canciller dominicano Miguel Vargas y la mayoría de sus pares del grupo de “países garantes” compuesto por Bolivia, Chile, México, Nicaragua y Paraguay. (AP)
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