El proyecto de ley de reforma tributaria obtuvo ayer dictamen favorable de la Comisión de Presupuesto y Hacienda del Senado y será debatido en la sesión que se realizará la próxima semana, junto con el revalúo impositivo y contable, iniciativas aprobadas ayer a la madrugada por la Cámara de Diputados.
El dictamen obtuvo el apoyo de los legisladores de Cambiemos y del interbloque Argentina Federal, en una audiencia de la que participó el ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne.
Antes, la Comisión de Presupuesto y Hacienda debió ser constituida y el bonaerense Esteban Bullrich fue designado presidente y la peronista tucumana Beatriz Mirkin, vicepresidenta.
La reunión se extendió por poco más de una hora con la participación de los integrantes de los principales bloques legislativos más el peronista salteño Juan Carlos Romero.
Hacia el final de la audiencia se sumó el neuquino Marcelo Fuentes, del Frente para la Victoria, para anunciar que el bloque que encabeza y comparte con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien también integra la Comisión pero que no bajó al salón Azul del Senado, presentará un dictamen de minoría en rechazo a la reforma tributaria.
El proyecto, que contempla una disminución del impuesto a las ganancias para las empresas que reinviertan sus dividendos, grava la renta financiera y recorta en forma gradual los aportes patronales, será debatido en la sesión prevista para el 27 de diciembre, anunció Bullrich al finalizar la reunión de comisión.
“Nuestro esquema tributario tiene problemas de equidad que impiden el desarrollo de la Argentina para la generación de empleo”, afirmó Dujovne al inicio de la audiencia.
El ministro aseguró que “no se le puede pedir a una reforma tributaria que solucione todos los problemas” y enfatizó que “hay municipios que no fueron responsables y espantan al sector privado porque crearon un monstruo que no pueden mantener”.
Luego de afirmar que el proyecto “mejora la equidad porque grava la renta financiera”, Dujovne le agradeció a los bloques de la oposición que acompañaron el dictamen de la iniciativa.
“Celebro que haya una buena parte de la oposición en la Argentina que colaboró y llevó adelante el diálogo constructivo y enriqueció el proyecto”, aseveró.
El oficialismo pretende que, con el proyecto aprobado esta madrugada en Diputados, la presión tributaria caiga en un orden equivalente al 1,5 por ciento del PBI en cinco años.
La reforma promueve la rebaja de impuestos distorsivos, grava la renta financiera y modifica gravámenes internos como los que alcanzan al tabaco y a los combustibles.
En el caso de los impuestos internos de las bebidas azucaradas, se mantiene el actual impuesto del cuatro por ciento para las gaseosas que tienen jugo de limón y del ocho por ciento para las analcohólicas, con o sin azúcar.
Sin embargo, las bebidas que contengan cafeína y taurina tributarán con una tasa del diez por ciento.
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