Manque La Banca, director de “Los muertos 2”, cinta que cierra esta noche desde las 22 la Semana del Cine Platense, es un nombre que el gran público reconoce ligado antes a la música que al cine: un tercio del trío Nunca fui a un parque de diversiones, que conforma junto a su hermano Antu y a Joshua Zenz, el oriundo de Bariloche llegó hace una década a la Ciudad para estudiar cine y si bien en unos inicios no se encontró con la movida que esperaba, el tiempo y el viento lo amontonó con los suyos.
Y de aquella unión con las personas de inquietudes similares, nació el proyecto que terminaría en su primer largometraje. Una película íntimamente ligada a su actividad musical, que nació, como varias cintas proyectadas en la Semana, en la cátedra de Realización de la carrera de Cine de Bellas Artes, que conduce Carlos Vallina.
La película llevó más de un lustro para ver la luz: comenzó como un corto de cine de terror y zombies realizado para la Facultad en 2011 en la Bariloche natal de Manque, pero ya desde su génesis llevaba un giro respecto a la historia de un género tan en boga entonces como ahora en la usina platense: “Queríamos hacer una crítica a todas estas películas basura que nos invaden”, explica, motivo por el cual las criaturas que pueblan la Bariloche posapocalíptica se convirtieron en símbolos como en el cine clásico de George Romero.
Y el arte se convirtió en un lugar de resistencia, retomando las ideas de la Antropofagia Cultural, la vanguardia brasileña de principios de siglo XX que “se propuso pensarse como sujetos latinoamericanos”: “No somos lo que viene de Europa: eso nos lo comemos y lo regurgitamos, lo resignificamos desde una impronta latinoamericana”, explica la esencia del Manifiesto Antropófago de Oswald De Andrade La Banca, para quien aquella vanguardia “descubrió el remix antes del remix”.
Pero “Los muertos 2” sufriría otro giro más: de película de género para la resistencia tomó de repente visos de película experimental con influencias del videoclip. Los hermanos La Banca se encontraban realizando el trailer para la cinta y “habíamos filmado una escena en que un personaje rompía cosas de un hotel abandonado: cuando nos pusimos a montar esa parte, se nos ocurrió un ritmo sobre esos golpes y sobre eso armamos una música. Fue un momento de quiebre en el proyecto porque nos dijimos a nosotros que queríamos que la película fuera para ese lado, de la experimentación sonora y visual y aprovechar ese bagaje musical que veníamos laburando con la banda”.
“Los muertos 2” acompañaría así el lanzamiento del primer disco, “Mover Canival”, una movida interdisciplinaria que también marca el segundo trabajo de Nunca fui a un parque de diversiones, “QEPD”: el primer videoclip se convirtió en un cortometraje, y los hermanos planifican llevarlo a largometraje para 2019. “Los tiempos cambiaron el paradigma en relación a lo que se considera que es una obra: antes una obra era una producción que una vez que se terminaba quedaba estanca en ese espacio y tiempo”, dice Manque, y agrega: “Ahora esa idea se empezó a romper, y podemos producir cosas no tan estáticas, puedo trabajar con la película, por ejemplo, de otra manera, desarmarla en partes, hacer una instalación. Y la idea de romper con la obra cerrada nos habilita a un juego que estimula la creatividad y facilita la creación: uno es mas libre”.
Para agendar
Qué: “Los muertos 2”
Cuándo: Hoy a las 22
Dónde: Cine Select, 50 entre 6 y 7
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