La zona noroeste de Los Ángeles vivió ayer una nueva jornada de angustia con al menos cuatro incendios que aún no pudieron ser extinguidos, y que obligaron a cortar carreteras, cerrar escuelas y a evacuar a miles de personas, tras quemar decenas de edificios, incluidas mansiones millonarias del barrio de Bel Air, en Beverly Hills.
SUSCRIBITE a esta promo especial