Hay elementos suficientes como para adelantar que Pablo Vegetti tiene los días contados en Gimnasia, aunque hasta anoche había información contradictoria sobre cuál será el destino del atacante, porque si bien por la mañana hubo testimonios de varias fuentes dando por seguro su pase a Barcelona de Guayaquil, por la tarde/noche desde la ciudad ecuatoriana se le bajó el tono a la negociación y a la vez, desde Uruguay, se reflotó un supuesto interés de Peñarol para sumar al santafesino que está relegado en la consideración de Gustavo Alfaro.
Desde Guayaquil, el vicepresidente deportivo Carlos Alfaro Moreno, del Barcelona local, dio por seguro que Vegetti efectivamente resultó presentado como variante de refuerzo, aunque bajó la posible transferencia al expresar que “no interesó, ni interesa”, y cuando profundizó al respecto, argumentó que “no tiene el perfil que necesitamos” para el cuarto extranjero que el club pretende sumar para la temporada 2017. Todo bien, salvo que de inmediato otra fuente alertó sobre una gestión de última hora para intentar firmar el traspaso de Diego Vera, de Independiente, también en los planes de Lanús.
Para complicar más el panorama, información procedente de Montevideo, anoche indicó que Leonardo Ramos, como entrenador de Peñarol, aprobó la negociación que la dirigencia de la institución habría puesto en marcha con el propósito de sumar un delantero al plantel, quien no sería otro que Vegetti.
¿Qué se dijo en la sede social del Lobo? Poquito, casi nada. Se aceptó que la salida del jugador puede ser factible, aunque descartó una inminente definición. Eso si, en caso de arreglarse una salida, de mínima la intención es que sea a préstamo con cargo.
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