Denise Daiana Juárez y Sabrina Barrientos eran como hermanas y compartían cada momento juntas. Así se las ve en sus perfiles en Facebook, inseparables, y así las encontró la tragedia. Ellas y las otras dos chicas no iban al mismo colegio y les gustaba salir en grupo. No solían ir a bailar, pero el viernes pidieron permiso para ir al boliche Santa Diabla, en Calchaquí al 5200, de Ezpeleta.
Nancy Sarabia, la mamá de Némesis, dijo que a su hija la pasaron a buscar las otras amigas por su casa del barrio El Alpino, para ir al boliche.
Denise y Sabrina vivían en casas humildes. La primera, junto a su mamá y su abuela. Sabrina tenía siete hermanos, seis de los cuales viven en Mar del Plata, junto a su padre. Su madre hace tareas de limpieza. El sábado, cuando terminó su jornada, fue a la comisaría 3ª de Florencio Varela porque la habían llamado. Cuando llegó preguntó por su hija sin saber lo que había pasado. Allí le comunicaron la terrible noticia.
Por su parte, Damián Faldeta, el dueño del boliche al que habían asistido las chicas, aseguró que dentro del local no se registró ningún problema antes de los homicidios.
El hombre le entregó a la Justicia las cámaras de seguridad. Y contó que se enteró de los crímenes a media mañana porque empezó a recibir llamados, pero aclaró que el ataque a las adolescentes se produjo a 44 cuadras del boliche.
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