Corea del Norte disparó ayer un misil balístico al mar, la primera prueba de su tipo desde la llegada del presidente Donald Trump a la Casa Blanca, que estudia una respuesta calibrada para evitar una escalada en las tensiones. Se trató de un misil de rango mediano o intermedio que cayó en el Mar de Japón, de acuerdo con el Departamento de Defensa de EE UU, y no un proyectil intercontinental, que Norcorea asegura que podría probar en cualquier momento.
El lanzamiento fue el primero desde que Trump resultó electo y pone a prueba su promesa de tomar una actitud más dura con el régimen en Corea del Norte, que el año pasado hizo pruebas nucleares y de misiles balísticos a un ritmo sin precedentes violando resoluciones de la ONU.
Fuentes de la administración de Trump dijeron que habían estado esperando una “provocación” de Corea del Norte poco después de haber llegado al poder y que el gobierno considerará un abanico de opciones en respuesta, que sería calibrada para mostrar la determinación de EE UU pero evitando una escalada del conflicto. Esas opciones incluirían nuevas sanciones para endurecer los controles financieros, un aumento de los activos navales y aéreos en la Península Coreana y alrededores, y la pronta instalación de un sistema de defensa antimisiles. El nuevo gobierno probablemente también presionará a China para que se esfuerce más por controlar a Corea del Norte, reflejando la visión de Trump de que Beijing no hecho suficiente en este frente.
La prueba ocurrió un día después de que Trump se reuniera con el primer ministro japonés Shinzo Abe y acordara trabajar para asegurar una sólida defensa contra la amenaza de Corea del Norte. También sucedió una semana después de que Trump hablara con el presidente chino Xi Jinping. “EE UU respalda a Japón, nuestro gran aliado, 100 por ciento”, dijo Trump a periodistas en Florida durante una declaración conjunta con Abe. Y no hizo otros comentarios sobre Norcorea. Abe expresó que el lanzamiento era “absolutamente intolerable” y apuntó que Corea del Norte debe cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Seúl analiza si se trató de un misil balístico Musudan de rango intermedio, con una capacidad de vuelo de 3.000 km. Corea del Norte ha intentado lanzar un misil Musudan ocho veces el año pasado pero la mayoría de los intentos falló. El lanzamiento fue repudiado por la OTAN, la Unión Europea y el gobierno argentino.
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