Con una espectacular puesta en escena que tuvo una duración de casi nueve minutos, Beyoncé deleitó a las miles de personas que anoche se dieron cita en Staples Center de Los Ángeles para presenciar la gala de la entrega de premios Grammy. La cantante estadounidense, que quedó a un paso de convertirse en la gran ganadora de la noche, interpretó dos de sus nuevos éxitos de su disco Lemonade, y fue una sensación con su voz, vestuario y una megaproducción.
El momento estuvo cargado de emotividad ya que quien presentó a la cantante fue nada menos que Tina Knowles, su madre. La norteamericana dejó lucir su panza de embarazada. Tan sólo dos semanas atrás, Beyoncé contó a sus 92 millones de seguidores de Instagram que estaba en la dulce espera de gemelos. Tras interpretar Love Drought y Sandcastles, el público se hizo sentir con una ovación que emocionó a la cantante.
Pese a que no pudo ganar en todas las categorías en las que estaba nominada, la labor de la cantante fue elogiada y reconocida por la artista que anoche le quitó la chance de convertirse la gran ganadora. En el estrado, la propia Adele sostuvo que la merecedora del premio que estaba recibiendo por su disco “25” era Beyoncé por el gran trabajo que había realizado en su gran producción.
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