La lluvia desatada en horas de la madrugada provocó el anegamiento en calles de la Región y causó preocupación entre los frentistas que se vieron impedidos de poder transitar en las calles de sus barrios.
Este fue el caso de los vecinos de 126 entre 71 y 72, en Villa Argüello, que aún en horas de la mañana, cuando la intensidad de la caída de agua menguó considerablemente, todavía seguián con grandes caudales de agua en la puerta de sus viviendas y sin poder hacer uso de la vía pública.
Por otro lado, en 123 y 48, en barrio El Dique, aseguraban que la calle "era una pileta", luego de ver cómo las aguas de la lluvia se acumulaban sobre la calzada. "No se hacen obras, la boca de tormenta está toda tapada. Estamos cada vez peor", dijo un vecino acechado por los desbordes.
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