El martes en la noche Jorge Valdéz Chamorro vivió una historia de terror, aunque la terminó sacando barata en el marco de la violencia con que se manejaron los delincuentes que le robaron su auto. El saldo, además de que le quitaron el auto, fue un culatazo en el rostro antes de que los delincuentes emprendieran la huida.
Anteanoche el papá del enganche de Gimnasia festejaba su cumpleaños y el jugador del Lobo acudió al agasajo familiar en su automóvil particular, en la zona sur del Gran Buenos Aires.
Al emprender el regreso a su domicilio particular, en la zona de Guernica, Valdéz Chamorro notó que lo venían persiguiendo, pero no pudo evitar de todos modos el pésimo momento: los delincuentes le cruzaron el auto, ante lo cual se vio obligado a detener la marcha. Lo hicieron salir por la fuerza del coche.
En ese instante los asaltantes, en medio de la tensión y el nerviosismo, perdieron el control y golpearon al jugador mens sana con un culatazo en la cara. Acto seguido, abandonaron el rodado en que se venían trasladando y huyeron en el automóvil del futbolista.
Había pasado lo peor, pero el joven mediocampista quedó en plena calle, de noche, golpeado, dolorido y sin su auto, un contexto que le produjo un lógico momento de angustia.
FUE A ENTRENAR EN EL AUTO DE ROMERO
Después de un rato de nerviosismo, Valdez Chamorro fue asistido y rápidamente lo llevaron hasta su casa.
En el mediodía de ayer, asistió al entrenamiento sin mayores problemas, aunque lo hizo en el auto de su compañero Mauricio Romero (también vive en la zona sur del Gran Buenos Aires) quien lo auxilió y fue clave para que el deportista pudiera acudir al predio de “La Maltería” (ubicado en la localidad de Hudson) donde el Lobo entrenó en la jornada de la víspera.
Una vez allí, pudo trabajar sin mayores problemas porque no tuvo grandes consecuencias físicas más allá del golpe en la cara.
Sin dudas, se trató una noche de terror para el jugador tripero, que se llevó un susto de novela.
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