Al momento del vuelco, el micro de la empresa Turbus viajaba a 100 kilómetros por hora en un tramo donde la máxima es de 40, confirmó el procurador de la Corte provincial, Alejandro Gullé, quien informó que ambos choferes quedaron detenidos en Luján. Están ilesos.
El procurador aseguró que el micro circulaba a alta velocidad, no cumplió con las señales viales y el tacómetro (instrumento que indica la velocidad en revoluciones por minuto) quedó parado en 100 kilómetros por hora, cuando la máxima en la zona de los Horcones es de 40.
Además, según el Ministerio de Transportes de Chile, la unidad que volcó ayer fue fabricada en el año 2011 y está obligado a tener cinturones de seguridad. Desde 2015 a la fecha fue controlado 22 veces y tuvo cinco infracciones, “entre ellas por luces y neumático en mal estado”.
Pero los reclamos y quejas no sólo son contra la empresa de transporte de origen chileno, (que registra varios antecedentes de accidentes con múltiples víctimas fatales en la última década) sino contra la autoridades, por la falta de controles viales en la alta montaña. Diversos viajantes denunciaron que los puestos de vigilancia de Gendarmería sólo funcionan en Uspallata.
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