Es importante remarcar que la estrella a la cual orbita el sistema TRAPPIST-1 es muy distinta a nuestro Sol, siendo una estrella enana de unas 0.08 masas solares. Esto hace que la zona habitable de esta estrella esté muy cerca de la misma. De hecho, el planeta más alejado del sistema TRAPPIST-1 tendría una órbita de unas 0.06 unidades astronómicas; como para tener una idea, la órbita de Mercurio tiene una distancia media de unas 0.4 unidades astronómicas. Es decir, el sistema TRAPPIST-1 está orbitando extremadamente cerca de su estrella central, sin embargo el flujo estelar de dicha estrella, es mucho menor que la de nuestro Sol.
También es importante destacar que estas estrellas prácticamente no radian en ultravioleta (radiación necesaria para el desarrollo de la vida) y tienen variaciones de flujo estelar muy importantes, por lo que no serían buenos huéspedes para el desarrollo de la vida.
Cuando se habla de un planeta similar a la Tierra se hace referencia a un planeta con tamaño y masa similar al nuestro, muchas veces sin especificar la distancia de su órbita respecto a la estrella que orbita. Siendo un poco más riguroso, para hablar de planetas similares a la Tierra, debería hacerse referencia a la distancia relativa del planeta respecto a su estrella central, y hacer uso del concepto de zona habitable. Desde un punto de vista astrofísico la zona habitable es una franja en distancia a la estrella central en donde el flujo estelar permitiría la presencia de agua líquida sobre la superficie de un planeta.
SUSCRIBITE a esta promo especial