María Eugenia Ritó no vive los mejores años de su vida. Tras la separación de Marcelo Salinas, la vedette reconoció haber caído en un mundo de drogas y alcohol, del cual parece muy difícil escapar. Así, entre vaivenes emocionales, internaciones y recuperaciones temporarias y, la rubia cae, se levanta, y vuelve a caer.
Así como ocurrió a fines del año pasado, Ritó protagonizó un nuevo escándalo en la vía pública que no pasó desapercibido. Esta vez, se mostró desequilibrada en una estación de servicio, donde pedía a los gritos que la acompañen a la villa a comprar drogas.
El episodio ocurrió en la madrugada del jueves, y en el video del momento que mostraron ayer en “Intrusos” y en “Infama”, se la puede ver envuelta en una crisis nerviosa, golpeando su vehículo, del cual no se quería bajar.
“Decía ‘me importa poco el auto’, y golpeaba el techo, el vidrio, lo que se ve”, relató un testigo de la situación que terminó con un operativo entre médicos y policías.
su DESCARGO 2.0
Involucrada en un nuevo escándalo que la tiene en el centro de las noticias, Ritó acudió a su cuenta de Twitter para aclarar: “Por voluntad propia volví a la Clínica para retomar mi tratamiento. Estoy comprometida y entusiasmada. Tuve una recaída emocional. Hay cosas que debo y necesito resolver y claramente, sola no puedo”.
Luego dijo que no hablará con los medios por orden médica, y autorizó a su abogada Ana Rosenfeld a que lo haga en su nombre.
Fue así que la letrada se comunicó con “Intrusos” y dio otra versión. “Me dijo que no fue una recaída de drogas. Ella no estaba en condiciones de manejar y dejó el auto en la estación. ‘No hubo drogas, no estoy consumiendo’, me dijo. Me habló contundentemente de que no hubo consumo de drogas. Pudo haber habido alcohol, pero no quiero poner palabras que desconozco”, remarcó Rosenfeld, quien le confesó a Rial no haber visto las imágenes del escándalo, a la vez que afirmó: “Ella entiende que no está en condiciones de manejar su propia vida”.
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