La declaración a la Justcia de Diego Lagomarsino, el hombre que le prestó el revólver Bersa 22 al fiscal Alberto Nisman, del que luego saldría el disparo que acabó con su vida, está en tela de juicio por su supuesta vinculación con la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que se suma a los supuestos rumores que lo relacionan con servicios de inteligencia o fuerzas de seguridad nacionales.
Según informó , el fiscal Eduardo Taiano le tomó declaración a empleados de la PSA y todos negaron conocer a Lagomarsino. A esas declaraciones se suman las desmentidas que empleados de la UFI-AMIA y habitantes del Le Parc hicieron sobre su coartada.
De acuerdo a lo publicado por el diario Clarín, ningún empleado del fiscal Nisman recuerda que su computadora haya sido arreglada por Lagomarsino, a pesar de que en su declaración, esa era su tarea en la oficina. Es más, testigos de la causa comentaron ante la Justicia que en una oportunidad le solicitaron que resuelva un problema tecnológico y no pudo.
La otra coartada que hasta ahora no se pudo comprobar en la Justicia es el horario y el día en el que Lagomarisno asegura haberle entregado el arma a Nisman, ya que ningún habitante del edificio reconoce haberlo visto un día antes de la muerte del fiscal, como declaró en su testimonio.
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